1 ago. 2007

Yo vine para preguntar 84: ¿De qué te reís?

De cosas como estas:

Escena: Mediodía, en el subte, entre madres y niños de vacaciones.

She: -Menos mal que me saqué el abrigo, si no me ahogo. Yo no sé cómo aguantás vos con esa campera.

Me: -Es un truco que aprendí hace muchos años...

She: -La indolencia...
Me: -...

Escena: restaurant francés, su cumpleaños.

She: -Ah, no te conté, al final hoy me hice la ecografía mamaria. ¿Te cuento?

Me: -¡Pero claro! Tengo toda la noche.

She: - Bueno, mis tetas no son tan grandes...


Titulares y noticias de Barcelonas:
  • Sobisch se arrepiente: "mandé a asesinar a Fuentealba porque creí que era un piquetero, y no un maestro". Los gremios patagónicos preparan ahora una ofensiva maximalista bajo la consigna "Queremos llegar a fin de mes". Mauricio Macri repudió la actitud de Sobisch de "poner en práctica las políticas del PRO antes de las elecciones".
Guillermo Moreno, enojado por el precio de la carne y del pan: "Ma sí, que se vayan a la puta que los parió y que cobren lo que se les canta el quinto forro de las pelotas.". El cambio de estrategia coincide con la noticia de que el INDEC informó que la inflación de marzo fue del 0,8 %, gracias a la nueva medición que eliminó artículos suntuarios como la comida.
Una parte de Zamora se quiere presentar como candidato y la otra parte no quiere saber nada.

Expectativas del proletariado porteño ante la fórmula que encabezan Patricia Walsh y Héctr Bidonde. Fuentes del walshismo señalaron que las negociaciones con el bidondismo fueron durísimas: "Ellos tienen una estructura muy grande y un gran movimiento de masas; por eso hubo que negociar mucho, pero finalmente la presión de las bases fue decisiva para llegar a un acuerdo entre ambos sectores", explicaron.

La Unión Europea exige visa a los bolivianos "sobre todo, para evitarles el terrible drama del desarraigo".
El presidente de Ecuador apoyó la idea de la moneda única sudamericana que impulsa Chávez, "siempre que la divisa elegida sea el dólar."

Los talibanes ejecutaron al traductor afgano de un periodista italiano liberado porque "estaba causando muchos gastos y ningún gobierno occidental se preocupaba por él".
Temen que con la incorporación de la tripulación femenina, la fragata Libertad se transforme en la fragata Libetinaje.
Nalbandian se quejó del "exitismo" de los argentinos y aseguró que prefiere seguir en la senda del "derrotismo".
El país, frente a una crisis terminal que no afectaría a todos del mismo modo: quién gana y quién pierde con los salarios miserables, la inflación, la represión, las coimas y el colapso de los servicios públicos.
Líderes del G-8 cuestionan a los países africanos por su "tasa ridículamente baja de acceso a Internet."

Una tienda fabricó un traje que no mezlca lino con lana, no tiene botones ni cierres y se pone por la derecha y de abajo hacia arriba para no tener problemas con ninguna religión.

Predicen que después de Chirac, el próximo mandatario francés será "de origen austríaco y usará bigotitos tipo Chaplin.
Ausente, torturadora, pizzera: ¿sí o no a la Policía porteña? Consulta popular.

Los dirigentes de Nueva Chicago planean sacar a la venta un buzo para conmemorar el gol número mil que le van a hacer a Navarro Montoya.

Después de la piedra movediza de Tandil, planean el retorno de íconos como el terremoto de San Juan, la desnutrición chaqueño-tucumana y las inundaciones de Formosa.


Indicios de que te estás haciendo vieja . Bestiaria

1. Cambiás de tupperware compulsivamente. A cierta edad, las mujeres son poseídas por el burocrático impulso de mudar la comida de tupper en tupper, a medida que la misma se va consumiendo. Por ejemplo, las sobras de una torta pueden cambiar de recipiente cada vez que alguien corta una porción, ocupando entre tres y cinco tupperwares diferentes durante un solo fin de semana . Este es un momento clave en la vida de una señora: la puerta de la vejez se abre el día que considera que cambiar una ensalada a un bowl más pequeño es una empresa indispensable para “hacer lugar en la heladera”.


2. Abusás de la tecnología chatarra. Las mismas mujeres que cuando eran niñas atesoraban figuritas con brillantina y muñecas de porcelana, encuentran el primer arcón de chiches de la madurez. Deslumbradas por las nuevas tecnologías, se dejan arrastrar por la pasión colorinche del emoticón, el gif animado, la tarjeta virtual y por las presentaciones de power point con perritos y amaneceres. Sus hijos y amistades son las únicas víctimas de este arrebato de cotillón: sus austeras casillas de mails apenas soportan los cartelones fucsias en letra “comic sans”, la rosa que se deshoja al pie del email, y las interminables cadenas de virus sensacionalistas que amenazan con derretir la lectora de cd.


3. Elogiás a un hombre diciendo que es “un señor”. (...)


(...)
5. No actualizás a tus proveedores. Siguen diciéndole “Entel” a la compañía telefónica, “Segba” a “Edenor”, el nombre de la vieja nuera a la novial actual de su hijo, y -en casi todos los casos- dictan los números telefónicos sin el cuatro adelante.


6. Te quejás públicamente. Hay un momento de la vida en el que una mujer se vuelve oficialmente vieja: cuando llama a una radio AM o a un programa de TV para protestar u opinar sobre el plan económico, el gatillo fácil o “la juventud de hoy”.


(...)


8. Tenés conflictos en el transporte público. Un indicador curioso para establecer la edad de una mujer es su relación con la expendedora de boletos del colectivo. Por algún motivo que desconozco, la expendedora deja pasar las monedas de todas las jóvenes secretarias con elegante fluidez, y traba únicamente las de aquellas mujeres que se están despidiendo de los cincuenta. Una mujer es joven hasta que pronuncia por vez primera: “Yo puse un peso veinticinco!” mientras el colectivero sacude la máquina y la deja pasar gratis.


9. Tenés rutinas y procedimientos para todas las épocas del año.U na mujer alcanza la vejez el día que tiene una receta clásica de Navidad, una torta de cumpleaños que repite hasta el hartazgo, vajilla para las visitas, servilletas de tela para algunos días y descartables para usar en la semana, una receta para “cuando no hay nada en la heladera”, una marca preferida de jabón en polvo, un lugar fijo para las papas y cebollas, un día para cambiar las sábanas, un encargado de toda la vida y un perfume que sus hijos reconocen como “olor a mamá”.


10. Volvés a emborracharte.Promediando los veinticinco años las mujeres abandonan las borracheras con tragos de colores y cerveza, y comienzan a festejar con una cena y un buen vino tinto. Sin embargo, cuando llegan a cierta edad, el relajado vicio de beber vuelve a atraparlas otra vez: en sus anécdotas empiezan a despuntar palabras como “champancito”, “whiskicito” y “licorcito”, y, durante la segunda mitad de las fiestas, cada vez con mayor frecuencia, se ríen, se confiesan, y respingan brutalmente hacia la pista de baile cuando aturde el primer compás









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