20 sep. 2005

Yo vine para preguntar 26: ¿perder la "fe"? Sí, perdéla rápido


Perdé rápido pero rápido rápido la "fe" de: (abajo te recomiendo por qué te conviene perderla)

  • "Yo cuando era chico creía pero ahora ese verso de Adán y la manzanita me parece una boludez."
  • "¿Cómo voy a creer lo que dice la Biblia si me dice que unos tipos vivieron 900 años, o que el mundo se creó en 7 días?"
  • "Si Dios me diera una prueba, yo creería."
  • "El de arriba-el Jefe"
  • "Dios se lo llevó."
  • "¿Qué hice para que Dios me castigue?".
  • "Yo no soy creyente, cómo voy a creer en un viejito con barba blanca que está allá arriba."
  • "Yo en Dios creo, no creo en la Iglesia ni en los curas."
  • "Yo estoy enojado con Dios porque le pedí que X no se muera y se murió igual."
  • "A mí eso de adorar las estatuas de los santos me parece una idiotez"
  • "Si Dios existe ¿por qué hay tanto mal en el mundo, por qué se mueren inocentes, por qué hay sufrimiento?"
  • "Dios te castiga"
  • "Dios te premia"
  • "No se puede hacer nada...está en las manos de Dios."

Perdé rápido esa "fe", porque no sabés la FE que te estás perdiendo...alta adrenalina, cero respuestas prefabricadas, a caminar sin mapas y sin certezas fáciles de digerir, a llorar por lo que nadie llora pero claro, también, a gozar con lo que nadie goza. Y morir y resucitar con el Resucitado, y saber-sentir-creer la victoria de la Vida sobre la muerte y compartirla y llevarla donde falte, para el que quiera...

Yo vine para preguntar 25: ¿faltará mucho?


(al que le quepa el sayo que se lo ponga...sí, averigüen qué es un sayo ;-)

Los carpinteros han presentado un proyecto de ley al Congreso para multar a quienes utilicen la expresión "carpintero" en sentido insultante (queda a total criterio de los carpinteros la interpretación de lo "insultante"); también, a quienes hagan chistes que provoquen hilaridad a partir de un personaje que sea carpintero; el proyecto propone también ahorcar (y luego multar, si la primera sanción no produce efecto) a quienes se muestren intolerantes con el estilo de vida carpinteril. Por ejemplo: "Yo jamás en la vida sería carpintero"; "¿Carpintero? No, no es una profesión que me interese aprender", son expresiones claramente peyorativas, discriminatorias, que serían severamente sancionadas. La bandera de los carpinteros deberá flamear en todos los edificios públicos y privados; el "Himno al Carpintero" será de aprendizaje y recitado obligatorio en todas las escuelas. El proyecto de ley pide también impedir la investigación acerca de si las tendencias carpinteriles son hereditarias o elegidas, porque dichas investigaciones implican problematizar lo carpinteril, y en todo caso, incumbe únicamente al colectivo carpintero decidir si hay que problematizarla o no. El proyecto contempla también una ley de cupo en cuanto discriminación positiva, constatada la ausencia de carpinteros en numerosos ámbitos: de cada tres empleados estatales, cuatro deberán ser carpinteros. En el afán por luchar contra la discriminación, piden que ya que los carpinteros representan al 0,6 por ciento de la población, el 0,6 de todas las calles y plazas del país se llamen "Del Carpintero". Finalmente, habrá que pronunciar siempre la palabra "carpintero" con una expresión facial, una entonación y unos gestos que demuestren claramente la percepción de lo carpinteril como un estilo de vida y de trabajo particularmente valioso, si no (pero la modestia de los carpinteros no incluirá esta expresión en el proyecto de ley) decididamente superior a cualquier otra opción. Los carpinteros expresan su plena confianza en que el orden constitucional sabrá salvaguardar sus derechos de minoría agraviada; de todos modos y a título disuasorio, una fuerza paramilitar de carpinteros (fuerza para la que se pide subvención estatal) munidos de garrotes y de facas patrullará la vía pública para facilitar en los ciudadanos la adquisición de conductas tolerantes respecto de los carpinteros.

9 sep. 2005

Yo vine para preguntar 24: ¿Por qué no recordarlos, a estos clásicos...?

AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama el agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas, que humor a tanto fuego han dado,
médulas, que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.