14 dic. 2007

Yo vine para pedir: que vuelvan policías así ;-)


sí, sí, síiiiiii. Hallado en elortiba, es largo, pero es ge-nial.



Comisaría de: Las Flores ATUACIÓN POLICIAL Nros 3 DE 1909 Del Señor Comisario Don Marcos Andrade.

Denuncia de Angélica Solores contra Bonifacio estrella, acusándolo de aber abusado de ella y de sus dos hijas.

El día de oy, 15 denero de 1909 se presenta ante mí, Marcos Andrade, Comisario de Policía de Las Flores, una mujer que dijo venía a levantar una denuncia, y que respondiendo a las preguntas que le hizo contestó llamarse Angélica Flores, viuda (no sabe de quién), santiagueña de treintaiocho años deedá quien vive en una casa blanqueada de verde que ay al otro lao de la estasión, en el camino que va pal matadero. Dispues deso "le pasé" la palabra a eya y dijo: que la primera me se casó con Francisco Carreño, de quién tuvo dos hijas, la Micaela, y la Dolores, de 18 y 15 añios deedá cada una deeyas, que eran mui felises pero un día el se fue a trabajar a la cosecha, pero como estuvo cuatro años sin volver palas casas ni dar señales de vida, eya creyéndolo muerto se volvió a casar con el Casimiro Reyes, con quién tuvo otros tres hijos más.

Que no sabe porque causa Reyes también la abandono hace ya mucho tiempo, y como no está sigura si dos maridos están muertos o no, es que no sabe de cuál deyos es viuda. Que hace un añio se conoció con el Bonifacio Estrella, foguista de tren, quién quiso casarse denseguida con ella, pero ladisente de miedo que le pasara lo mismo que con los otros maridos no le dio el sí y solo le asetó vivir arrimada con él pero guardandole el rispeto, como si fuera su esposo endeveras, que el Estrella se portó bien al prinsipio, era cariñioso con sus hijas y corría con los gastos de la casa. Pero muy pronto la disente, sedio cuenta que entre él y la Micaela, haiba algo y no está desasertada porque cuando aclaró las cosas resultó que su hija ya estaba gruesa y que el sedutor era su propio marido.
Que por supuesto ubo un gran baruyo entre ellos, pero como se habían acostumbrado a vivir todos juntos, arreglaron las cosas, pero como marido de la Micaela, con ella "nihablarse". Claro que eya sentía perderse un marido jóven y con empleo como Estrella, pero dispuso de lo que pasara "que iba aser" que la disente le entregó a la pareja su cama matrimonial y eya se fue a dormir en el catre que usaba antes la Micaela, que las cosas siguieron bien un tiempo nomás, porque el cartero Prutorio Gómez al verla libre a la disente empesó cortejarla, pero al enterarse Estrella de esos amores, le proibio Gómez, que se llegara a las casas, alegando que mientras él sostuviera la familia él mandaba.
Que la disente reconoce que Estrella tiene rasón en parte, pero que eya también la tiene, porque ya que él la dejó por su hija no puede proibirle a que eya busque la felicidad al lao de otro ombre. Que apesar de sus protestas Estrella se impuso y la disente le izo caso porque comprendía que apesar de sus caprichos el ombre no es malo del todo y le desía que por ay le acía unas caídas pero la disente no aflojó. Y cuando después de tantas desilusiones pensaba renunciar a los ombres buscando felicidad del nieto que la Micaela esta con filo, risulta que el Estrella se le manda mudar llevándose a la otra a la Dolores, de quinse añios deedá, y de yapa media sonsa, porque si nó no se explica como puede haberseido con un ombre así. Que si la disente etubiera en otras condiciones no pediría nada pero obligada a dar este paso teniendo en cuanta a que dispué de lo ocurrido es muy difícil encontrar otro ombre que se quiera ser cargo de la familia. Que por eso presenta esta denuncia pidiendo a la autoridad que le hagan justicia obligando a Estrella a volver a la casa y que se cace con cualquiera de sus hijas. (subrayado en el original) asi se ciente más obligado a cumplir sus compromisos y que si el no quiere casarse con las muchachas la disente a pesar del resentimiento que le guarda estaría dispuesta a sacrificarse casándose con él nada más que para salbar el honor de la familia. Está todo lo que ha dicho, di por terminada la denuncia, firmando la disente conmigo y los testigos son Froilan Sombra, mas conocido por el Rengo Sombra, el peluquero Vitorio Avalos, vecinos de esta comisaría y ombres de toda mi confianza.a Flores, veinte de enero de milnovecientos nueve: Abiendo vuelto el Sargento Troncoso trayendo la pareja que se disparó, resuelvo que se presenten ante mi presencia, para tomarle declaración.

Fdo: Marcos Andrade

Un rato mas tarde la ago trair a mi escritorio a la menor Dolores Carreño que estaba detenida por averse mandao a mudar con el marido de la hermana y habiendo prometido que contaría todo lo que hab sucedido, empesé por preguntarle por cuantos años tenía y las demas cosa que se preguntan a las personas que cain presos, contestando yamarse como ya lo dijo al principiar, hija de su madre Angélica Solores, santiagueña tamien, como toda la familia, tiene no mas de quince añios y no sabe escribir cartas ni leerlas y si firmar. El suscrito tiene la obligación de dejar constancia que la muchacha bien desarroyada y que a pesar dela edá que confiesa, ya es mujercita y buena. Prieguntada si sabe preguntada si sabe por que a caido presa contesta: que sabe que la an tomao poraberse fugado con Bonifacio Estrella , preguntada para que cuente todo lo que aiga pasado contesta: que eya lo quiere a Estrella deside que lo conoció y que el le correspondió denseguida pero como ella era algo chica todavía y el tenía compromiso con su madre y su hermana la Micaela, resolvieron esperar; que ase una semana Estrella la a probao como mujer y está muy conforme con ella y que si no la quieren creer que se lo pregunten a Estrella. Preguntada para que diga si está o no arripentida del paso que a dao contesa: que no se arripiente de nada, que Estrella ya ha cumplido con su madre y su ermana y bastante que a debido esperar mientras el las atendia a eyas antes que a la disente y lo justo es que aura se lo dejen a eya siquiera por un tiempo para que el pueda conocerla mejor y dispues diga con quien quiere quedarse. Que su madre ha hecho esta denuncia por despecho y no quiere desir otras cosa piores para que la gente no able. Ante la repentina salida de la muchacha termino con eya firmando los dos con los mismos testigos que usé la primera ves.

Fdo: Marcos Andrade Dolores Carreño Vitorio Avalos Froilan Sombra

Dispues lo ago pasar al causado que fue tomado prisionero junto a la mujer que disparó con él y como el ombre me prometiera decir la verdá de todo, emprincipié por preguntarle quien era, contestándome en presencia mía y del Sargento Troncoso que no me deja mentir, yamarse Bonifacio Estrella, Santafesino como de veinticinco añios, casado, bien parecido y buen empleado del Ferrocarril del Sur.
Apriguntas si se a estao preso y tiene antesedentes contesta: "nunca" Preguntao si sabe por que a caido preso contesta que sabe que loemos agarrao por lo que a echo y se pone a disposición de la autoridad. Preguntao para que cuente como an pasao los cosa, contestando: que lo único que a echo es fugarse con la Dolores porque la quiere y eya lo corresponde. Preguntado si antes vivía con la Micaela Carreño, contestó que es verdá, que ella está por tener un ijo del disente y que la quiere mucho tambien porque la muchacha es buena y no se habria sentido animada a meterlo en este enriedo sino que la madre qui a echo todo el baruyo enojada porque al prinsipio vivía con eya y dispues la dejó.
Preguntado si le ha dado palabra de casamiento a alguna de eyas, contestó que no, porque el disente ya es casado con la Rimualda Bustos, pero que si la mujer muere pronto como tiene esperansa, porque la pobre asi viendo questá enferma, entonses talves piensa cumplir con la Dolores, aunque sea, pero con la vieja nunca. Preguntado si su esposa sabía de sus relaciones con las Carreño, contesta: que sabía todo, pero que el disente cumple con sus obligacione y no tiene ningun visio, antes de ande chupando y jugando por los boliches, su mujer permite que tenga esas distracciones ajuera de la casa, pues como es mujer es sensata, comprende que esta eya enferma y siendo el disente ombre sano y joven, tiene que tener tentaciones. Preguntado si no se le a dao de decir alguna cosa contesta: que quiere desir ante al autorida que no se ciente culpable de nada, y que si bien reconoce que a echo vida marital con la Angelica Solores y sus dos hijas, tambien es cierto que sostenía a toda la familia con su trabajo y entonces lo justo es que eyas le pagaran de alguna forma el servicio que el les asía. Como ya se a echo tarde y no tenemos velas en la comisería terminamos con esta declarasión firmando los tres con el sargento Troncoso, porque los testigos que usamos siempre nos pidieron que los dejemos descansar por esta vuelta y les emos dado con el gusto.

Fdo: Marcos Andrade Bonifacio Estrella Troncoso Sargento

Las Flores, 25 de enero de 1909

Pareciendo al suscrito que la mujer Dolores Carreño se a disparado por su gusto con su sedutor Bonifacio Estrella y que entre eyos se quieren, resuelbo largarlos al los dos, ya que viviendo juntos no an echo mal a naides pues ay que tener en cuenta que aunque sea casado, su mujer es inferma y no le sierve para nada. Pero para que mi consencia quede tranquila voy a mandarle el sumario al mismo Jefe de Policía del Departamento para que lo rebise y diga si está bien o no lo echo por mi. Fdo: Marcos Andrade

Las Flores, 25 de enero de 1.909

Señor Jefe de Policia Don Liberato Monje Querido Compadre: ……………………………Con el cartero Gomez que va a Mercedes a comprarse ropa y hacerse retratar para antes de casarse te mando la denuncia que a levantao nuestra comisaría doña Angélica Solores, viuda (no sabe de quien) contra Bonifacio Estrella, un buen muchacho de que a sido marido de la denunciante y de sus hijas, la Micaela y la Dolores, para que rebises el sumario y me digas si está bien o mal lo que el suscrito a resolvido por su cuenta. Como me parece que al tal Estrella le gusta mas la Dolores que es la mejor de las tres, yo los e dejao en libertá a los dos porque me parese que a nosotros que alguna ves fuimo tambien potros no tenemos derecho a estropear la felicidad de naides. Vos arás la que te paresca, porque para eso sos el jefe, pero mirá, pa mi que la vieja a echo denuncia por despecho nomas, dispue que el mosito la cambió por sus hijas y por eso me parese que si los dejamo en libertá, se an de volver arreglar entre ellos otra ves. Es sierto que el a sido marido de todas, pero pensá tambien que si el ombre les daba de comer, no es justo que las tres comieran de sus costiyas y de arriba nomas.
Total: que si lo metemo preso a él ellas se van a arreglar con el primer projimo que se arrime a pararles la oya y entonces, ante que anden cambiando de monta, me parese lo mejor dejar las cosas como están, asi eyas siguen viviendo con Estrella no mas y el cuidando la decencia de las casas (Que decis vos)

Escribime. Tu compadre.

Fdo: Marcos Andrade Jefatura de Policia Departamento de Mercedes Enero 26 de 1909

Y visto: El sumario instruido por denuncia de Angélca Solores acusando al Bonifacio Estrella de abusar de eya y de sus hijas.

Y considerando: que tanto la denunciante como sus dos hijas son tan mujeres en estado de merecer, las que deben ya saber lo que le conviene y puesto quean vivido muy a gusto con el acusado mientras él les daba de comer, y solo se quejan aora cuando cansado de sostener la familia las abandona para quedarse con una sola, lo que me parece muy bien echo, puesto que según se mire el abuso es mas de eyas que de él

Resuelvo: Aprobar lo procedimiento del comisario de Flores Don Marcos Andrade y disponer el archivo de estas atuaciones. A ruego del Señor Jefe de Policía Don Liberto Monje por no saber hacerlo, firmado
Emilio Demilio Secretario y Comisario de Ordenes

Es copia fiel del sumario original.

[Enviado por Leonardo Castagnino www.cstg.com.ar




9 dic. 2007

Yo vine para juntar: a Raymundo Gleyzer con Alfredo Zitarrosa

Se me juntaron solos en realidad, por estar viéndolos/ escuchándolos casi simultáneamente.

De Gleyzer todo lo que vi me pareció tener esa contundencia que hace olvidar cualquier objeción o dificultad técnica. Siempre me impacta, viendo cine testimonial de esos años, la sensación de cambio radical inminente que se creía posible, algo como de urgencia y de certeza de la victoria...sensación rara, verlo ahora. Historia contrafáctica: ¿qué hubiera pasado si...? Aparte, qué bueno ver gente normal en una película, gente, como la que se ve por la calle, nada de estreshitas colagenadas y cirugeadas en serie.


-Los traidores
: excelente. Es sobre la traición de los sindicalistas peronistas, los burócratas, centrada en la figura de uno que, indudablemente, es Rucci. Está muy bien el efecto de la musiquita de circo cuando aparecen los sindicalistas "defendiendo" a "los compañeros", entre otros detalles.


-La tierra quema: sobre la vida en el NO del Brasi, en los '70. Debe seguir igual o peor. Muy contundente cómo se transmite la experiencia de la sequedad agobiante.


-Me matan si no trabajo y si trabajo me matan: documental sobre Insud, una empresa en la que se trabajaba con plomo y que enfermó de saturnismo a 79 de 81 obreros. Algunos habían muerto para cuando se hizo el film. El médico de la fábrica no les decía realmente lo que mostraban los análisis y los mandaba a laburar de nuevo, hasta que uno de ellos le lleva los estudios a otro médico que le dice algo como "Vos no estás enfermo, vos estás podrido", al ver los niveles de plomo de su sangre...¡o a ver al jefe de personal si se seguían sintiendo mal!, jefe que obviamente...¿Qué habrá sido de esos obreros? Uno de los que habla, entiendo que es un delegado, cuenta que estaba amenazado de muerte (creo que la película es del '74), que dormía en lugares distintos cada vez; que otros también estaban amenazados. De acá también me gustó mucho el canto, que ¿está hecho ad hoc?, y por uno que no canta profesionalmente, canta "mal", pero del mismo modo en que Arlt escribe "mal" y es genial.


-Ni olvido ni perdón, sobre los fusilados de Trelew. Me impactó verlos hablando a Bonet y a Pujadas. Leí decenas de textos sobre este episodio pero a lo sumo había visto fotos desvaídas; acá se los ve bastante bien, para tener el material el tiempo que tiene: son imágenes de los noticieros de la época, de la transmisión desde el aeropuerto, una vez que habían logrado escapar los 6 y quedaban los demás, que luego serían en su mayor parte rematados a los pocos días. (Acá la entrevista, fragmentos, creo, de Paco Urondo a los tres sobrevivientes (luego asesinados también)


Y di con una "Milonga del contrapunto", de Zitarrosa. Dura más de 7 minutos, pero al irla escuchando me pareció una payada, si no espontánea, ¿semi?; pasados varios minutos, le retruca otro, que no sé quién es, y se corta repentinamente antes de llegar al minuto 8. Fragmentitos:





























"(...)

Yo he nacido en este suelo,
no hay más patria para mí.
En este suelo crecí,
como mi padre y mi abuelo.
Pero hoy estamos de duelo,
milonga, y hasta el más potro,
al ver el dolor del otro,
se ablanda aunque sea un momento.
Para mí no hay sufrimiento
más grande que entre nosotros.


(...)

Hay una cosa evidente
y hay que decirlo también:
el que manda sabe bien
cómo engañar a la gente.
El que me juzgue imprudente
por hablar de estas cuestiones
que analice las razones
que le va a dar el que canta.
(...)

Si yo no tengo razón
que me lo diga la gente.
Hemos visto al presidente
hablar por televisión.
(...)
dijo que había unos locos
que son malos pero pocos
y se la tienen jurada.


Nunca ha hablado de nosotros,
sino de la subversión.
No dice nada del pión,
del medianero tampoco.
El piensa que con la foto
que le publican los diarios
se asustan los adversarios,
el obrero, el estudiante,
que la gente es ignorante,
que él es un visionario.


Mientras los campos se agrandan
él sigue poniendo el pecho,
atropellando el derecho
y contratando guardaespaldas.
Si al que tiene que yugarla
no le gusta el Pachequismo,
se aumenta para el turismo
la carne a quinientos pesos
y ha de ser tal vez por eso
que un dólar vale lo mismo.


Nadie puede “especular”
excepto los oligarcas;
ellos engordan sus arcas
y la gente a trabajar.
Nos han obligado a odiar
a los vivos por los muertos,
y aunque es muy triste es muy cierto:
mientras faltan hospitales,
en la “casona de Suárez”
hay piscina y helipuerto.






5 dic. 2007

Yo vine para jurar: la Constitución de 1948 (Argentina)






















Resulta que en los ancestros paternos abundan los socialistas franceses ateos y anticlericales, un simpático estereotipo ;-). Con esporádicas pinceladas de algún comunista que era tolerado desdeñosamente por radical y demasiado ateo. Y uno de estos comunistas era el tío L., de mi viejo. Era empleado público, visceral antiperonista, obviamente. Y le llegó el formulario donde tenía que poner la fórmula por la cual juraba la Constitución del '48, de Perón. Bonito: puso que juraba por el buey Apis =). Digan que nunca falta un celosísimo funcionario que lee los papeles que le entregan y detecta la peor anomalía: ¡algo se sale de las reglas! No seré tan optimista como para afirmar que sabía de qué se trataba el venerable buey, pero su instinto de funcionario detectó una estructura que no encajaba en lo previsto. Así que el tío L. fue rápidamente exhortado a dejarse de joder y poner una de las fórmulas convencionales en vigor. Pero una masa, el buey Apis...porque aparte, es mejor que hacer una barricada y negarse a jurar la constitución peronista, es algo como "No te estoy tomando ni un poco en serio."

1 dic. 2007

Yo vine para juntar: a Borges con Cioran



















Encontré esto en Internet, pero no dice el destinatario...me gusta de todos modos pensar en algún vínculo entre estos dos escritores que pusieron tantísimo empeño en cincelarse a sí mismos como personajes...




El último delicado (E. M. Cioran)



París, 10 de diciembre de 1976

Querido amigo:

El mes pasado, durante su visita a París, me pidió usted que colaborara en un libro de homenaje a Borges. Mi primera reacción fue negativa; la segunda también. ¿Para qué celebrarlo cuando hasta las universidades lo hacen? La desgracia de ser conocido se ha abatido sobre él. Merecía algo mejor, merecía haber permanecido en la sombra, en lo imperceptible, haber continuado siendo tan inasequible e impopular como lo es el matiz. Ese era su terreno. La consagración es el peor de los castigos -para el escritor en general y muy especialmente para un escritor de su género. A partir del momento en que todo el mundo lo cita, ya no podemos citarle o, si lo hacemos, tenemos la impresión de aumentar la masa de sus "admiradores", de sus enemigos. Quienes desean hacerle justicia a toda costa no hacen en realidad más que precipitar su caída. Pero no sigo, porque si continuase en este tono acabaría apiadándome de su destino. Y tenemos sobrados motivos para pensar que él mismo se ocupa ya de ello.

Creo haberle dicho un día que si Borges me interesa tanto es porque representa un espécimen de humanidad en vías de desaparición y porque encarna la paradoja de un sedentario sin patria intelectual, de un aventurero inmóvil que se encuentra a gusto en varias civilizaciones y en varias literaturas, un monstruo magnífico y condenado. En Europa, como ejemplar similar, se puede pensar en un amigo de Rilke, Rudolf Kassner, que publicó a principios de siglo un excelente libro sobre la poesía inglesa (fue después de leerlo, durante la última guerra, cuando me decidí a aprender el inglés) y que ha hablado con admirable agudeza de Sterne, Gogol, Kierkegaard y también del Magreb o de la India. Profundidad y erudición no se dan juntas; él había logrado sin embargo reconciliarlas. Fue un espíritu universal al que sólo le faltó la gracia, la seducción. Es ahí donde aparece la superioridad de Borges, seductor inigualable que llega a dar a cualquier cosa, incluso al razonamiento más arduo, un algo impalpable, aéreo, transparente. Pues todo en él es transfigurado por el juego, por una danza de hallazgos fulgurantes y de sofismas deliciosos.

Nunca me han atraído los espíritus confinados en una sola forma de cultura. Mi divisa ha sido siempre, y continúa siéndolo, no arraigarse, no pertenecer a ninguna comunidad. Vuelto hacia otros horizontes, he intentado siempre saber qué sucedía en todas partes. A los veinte años, los Balcanes no podían ofrecerme ya nada más. Ese es el drama, pero también la ventaja de haber nacido en un medio "cultural" de segundo orden. Lo extranjero se había convertido en un dios para mí. De ahí esa sed de peregrinar a través de las literaturas y de las filosofías, de devorarlas con un ardor mórbido. Lo que sucede en el Este de Europa debe necesariamente suceder en los países de América Latina, y he observado que sus representantes están infinitamente más informados y son mucho más cultivados que los occidentales, irremediablemente provincianos. Ni en Francia ni en Inglaterra veía a nadie con una curiosidad comparable a la de Borges, una curiosidad llevada hasta la manía, hasta el vicio, y digo vicio porque, en materia de arte y de reflexión, todo lo que no degenere en fervor un poco perverso es superficial, es decir, irreal.

Siendo estudiante, tuve que interesarme por los discípulos de Schopenhauer. Entre ellos, un tal Philip Mainlander me había llamado particularmente la atención. Autor de una Filosofía de la Liberación, poseía además para mí el aura que confiere el suicidio. Totalmente olvidado, yo me jactaba de ser el único que me interesaba por él, lo cual no tenía ningún mérito, dado que mis indagaciones debían conducirme inevitablemente a él. Cuál no sería mi sorpresa cuando, muchos años más tarde, leí un texto de Borges que lo sacaba precisamente del olvido. Si le cito este ejemplo es porque a partir de ese momento me puse a reflexionar seriamente sobre la condición de Borges, destinado, forzado a la universalidad, obligado a ejercitar su espíritu en todas las direcciones, aunque no fuese más que para escapar a la asfixia argentina. Es la nada sudamericana lo que hace a los escritores de aquel continente más abiertos, más vivos y más diversos que los europeos del Oeste, paralizados por sus tradiciones e incapaces de salir de su prestigiosa esclerosis.

Puesto que le interesa saber qué es lo que más aprecio en Borges, le responderé sin vacilar que su facilidad para abordar las materias más diversas, la facultad que posee de hablar con igual sutileza del Eterno Retorno y del Tango. Para él cualquier tema es bueno desde el momento en que él mismo es el centro de todo. La curiosidad universal es signo de vitalidad únicamente si lleva la huella absoluta de un yo, de un yo del que todo emana y en el que todo acaba: comienzo y fin que puede, soberanía de lo arbitrario, interpretarse según los criterios que se quiera. ¿Dónde se halla la realidad en todo esto? El Yo, farsa suprema. El juego en Borges recuerda la ironía romántica, la exploración metafísica de la ilusión, el malabarismo con lo ilimitado. Friedrich Schegel, hoy, se halla adosado a la Patagonia.

Una vez más, no podemos sino deplorar que una sonrisa enciclopédica y una visión tan refinada como la suya susciten una aprobación general, con todo lo que ello implica. Pero, después de todo, Borges podría convertirse en el símbolo de una humanidad sin dogmas ni sistemas, y si existe una utopía a la cual yo me adheriría con gusto, sería aquella en la que todo el mundo le imitaría a él, a uno de los espíritus menos graves que han existido, al último delicado.

E.M. Cioran

La Jornada Semanal, 15 de febrero de 1998.

Yo vine para preguntar 111: "¿Por qué a mí, Señor,...?

















que no hice nada para merecer esto?"...Las alegrías, digo ;-). Soy bien poco amiga de las teodiceas, me parecen elucubraciones estériles y en general, desayudan, complican el "problema de Dios" frente al "problema del mal", por si hiciera falta ;-). Pero siempre pensé por qué, aquellos que en situaciones de sufrimiento le espetan a Dios el "por qué?", no hacen igual frente a la alegría, el amor, el placer, la felicidad. Que, si no fueran más fuertes que el sufrimiento, me parece que la humanidad se habría desinteresado de seguir la función hace muchísimo.
En mi caso, me dejan tan perpleja algunos dolores, míos y ajenos, como algunas alegrías...pero bienvenidas.

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Algo de lo de las teodiceas me hizo acordar de esto; está en El libro del cielo y del infierno, de Borges/Bioy

LA DICHA ETERNA

F. W. H. Myers, a quien el espiritismo había convencido de la realidad de una vida futura, interrogó a una mujer que acababa de perder a su hija sobre el destino que, según ella, le habría tocado a su alma. La madre contestó:

‑Bueno, sin duda estará gozando de una dicha eterna, pero no sé por qué usted se empeña en hablar de temas tan desagradables.

Bertrand Russell, An Outline of Intelectual Rubbish (1943).

24 nov. 2007

Yo vine para preguntar 110: "¿De qué tuviste miedo?"


















Primero la anécdota, después reflexiones sueltas:

Soy profe tutora de un primer año (alumnos de 13, 14). El otro día viene un pibe y me dice:

"Profe, teníamos que estudiar un texto para un dictado; y yo puse el título con una tinta pero se me acabó el cartucho así que el dictado lo hice con una birome. Y la profesora dijo que yo había traído el dictado escrito de mi casa y le había agregado acá el título, y me puso un cero y es injusto porque yo no lo traje hecho pero no me creyó, y por qué no le habla usted" y bla bla. Cuando los pibes dicen cosas así, yo no tiendo de movida ni a creerles ni a no, pero estoy prevenida tanto contra las astucias de ellos, como contra muchos prejuicios de los adultos que a veces, realmente, nos equivocamos mucho no creyéndoles . Así que le pregunté si me estaba diciendo la verdad, -nunca tuvo problemas con estas cuestiones- me aseguró que sí, y entonces le comenté que yo podía hablar con esta profesora, explicarle la situación, preguntarle a ella su versión y después ver qué pasaba. Ok. Rol fastidioso del profe tutor, jamón del sandwich entre los pibes y otros colegas, y no querer estar ni de parte de unos ni de otros sino del que tenga razón...No había pasado un día completo y este pibe se me acerca por un pasillo, seguido discretamente a unos metros por cinco o seis amigos, y me dice:

-Profe, le quería pedir perdón.

-... (cara de signo de interrogación mía)

- Porque ayer yo le dije que la profesora X me había puesto un cero injustamente, pero ella tenía razón, yo había traído la hoja hecha de mi casa y se dio cuenta...

-...¿Y de qué tuviste miedo que dijiste otra cosa?

-...De sacarme una mala nota y que mi viejo me castigue.

Bueno, ahí surgió un brevísimo diálogo sobre hacerse cargo de lo que uno hace -se lo tenía que decir a esta profesora- y lo bueno que está que a uno le digan la verdad, porque si no, todos empezamos a desconfiar de todos y bla. Pero diálogo, no monólogo. En situaciones así intento no caer en dos extremos:

-una, el sermón rigorista: insistencia moscardona en lo mal que estuvo, que cómo se le ocurrió, que cómo pudo, que defraudó la confianza de, que nunca debiera haberlo hecho, que... O sea, sumar el mal de palabras acusadoras y al cuete, al mal que el pibe ya tiene con darse cuenta de su metida de pata y la suite que esto le traiga.


-otra, el sermón laxista ;-): el alumno le robó 50 pesos a un compañero, rompió tres vidrios y cagó a trompadas a dos compañeros, y se lo felicita, porque "al menos te hacés cargo, das la cara": WTF?????? Así que el tipo se va de la charla con 50 mangos más, fama de valiente y felicitado. De pedir perdón, de devolver la guita, de tratar de ser menos turro, ni se habla...Un vómito.


- mi primerísima imagen-sentimiento fue la mía, hablando con la profesora, que quizás se hubiera convencido de la "verdad" del pibe, cambiado la nota, etc., y después, teniendo que volveeeeer a decirle "Ehhhh, mirá, te acordás de este pibe...bueno, no, ponéle el cero nomás." Pensé primero en el embole que me hubiera supuesto a mí, y después, en que me jode que no se hagan cargo: ellos son adolescentes y transgreden las reglas, nosotros somos adultos y los sancionamos cuando nos damos cuenta. Cada uno a lo suyo ;-), y del modo que yo me banco quedar como una tarada cuando se copian sin que yo me dé cuenta, bue, pibe, hacéte cargo, shit happens.


-Me gustó pasar en fracción de segundo de los pensamientos anteriores, que se centran en mí, a querer ver qué le había pasado al pibe. Recordé muchas situaciones en las que también tengo ese movimiento interior, como pararme en un lugar desde donde se ve mejor. Y yo creo que a muchas acciones personales y colectivas, que vistas de afuera suenan a maldad pura como última explicación, todavía se le pueden rastrear raíces más profundas en un miedo que traemos muy arraigado en las tripas, una raíz podrida que da frutos podridos de maneras totalmente imprevistas. No todos los miedos son explicables, a veces "pasan" y punto. Ese miedo que hace del hombre un lobo para el hombre, porque arreglamos algo, pero de miedo a que vos no cumplas, empiezo a juntar armas para defenderme por las dudas y vos tenés miedo de lo mismo, y juntás las tuyas, pero por qué no ser más proactivos y en vez de esperar, salir a atacar, para ganar tiempo, y así estamos...


-Pensé que si bien cada tanto me pasan cosas así como con este pibe, quiero creerle al otro. Algo como "En todo caso, hacéte cargo vos de que me mentís, yo te tomo en serio". Una ingenuidad muy calculada, decidida y no espontánea. Prefiero creele al otro antes que a una suposición mía. Y me acuerdo de aquello de "Yo pongo las manos en el fuego por...": bueno, creo que poner las manos en el fuego por alguien que ofrece una especie de seguro contra todo riesgo, por alguien de cuya pureza, honestidad, bondad, lealtad, todos se hagan lenguas...qué sé yo, no tiene mucho mérito. Algún rincón de mí tiene veleidades de tahúr y en ese rincón se hacen apuestas riesgosas ;-), de esas de poner las manos en el fuego sabiendo que me puedo quemar o no. Pero de nuevo, qué gracia si no. Para no hablar de gente que está dispuesta a poner las manos en el fuego por mí y, ay, ay, ay, pobres (agenda: comprar algunos pares de guantes de amianto;-)...aunque me parece que comparten mi espíritu aventurero y se harían cargo, sin sermones laxistas ni rigoristas.


-Lo mejor que escuché decir de una persona, y por suerte, no se había muerto así que pudo escuchar este elogio: "Fulanito nunca tuvo miedo de nadie ni nadie le tuvo miedo a él.". Las dos cosas. Sí, me gusta mucho.


-Y de nuevo, la cantidad de veces que en la Biblia se dice que Dios dice ;-) "No temas", incluso antes de que nadie explicite ningún temor. Lo entiendo como "No seas dominado por el temor, que no defina lo que hacés"; porque temer, me parece que no depende de nosotros. Pero darle las riendas de la vida al miedo o al amor, eso sí. Cabalgar sobre el miedo, no ser cabalgado. Otra que domar un percherón ;-).

"En el amor no hay temor, pues el amor perfecto desecha el temor, porque el temor supone castigo, y el que teme, no es perfecto en el amor." 1 Jn, 4, 18. Pienso en el miedo de Adán y de Eva, ese miedo inoculado por la serpiente, -pero aceptado por ellos, ¿por qué?, es interesante, ¿el miedo vino "de afuera" o "ya estaba" y las palabras de la serpiente lo activaron?- miedo a que Dios exista, pero que sea un turro que nos prohíbe comer de ese arbolito de avaro nomás; un Dios que tendría miedo de que sus criaturas compartan lo suyo; ¿por qué dejan entrar al miedo estos personajes? No queda claro en el relato. La prohibición de comer "del árbol de la vida" puede entenderse como la prohibición de meter los dedos mojados en el enchufe, de alimentarse a base de cianuro, ¿por qué generaría miedo que alguien les prohibiera eso? Y es interesante ver los frutos de ese miedo aceptado: cruces de acusaciones entre los tres, esconderse de Dios y avergonzarse uno del otro, el fraticidio de Caín luego, etc...


-¿Nos hace inimputables el miedo? No diría, no siempre. Se podría pensar en Hitler teniendo muchísimo miedo de que la "raza aria" se perdiera o degradara y sintiendo que no se bancaría un mundo así, y pensar igualmente en un juicio justísimo que lo condenara a muerte, de haber podido. Pero me gusta pensar en que ese jurado sintiera muchísima tristeza frente al veredicto, nada de complacencias repugnantes en el exterminio de una vida que, quién sabe mediante qué otras combinaciones de sucesos, podría haber valido la pena. No mezclar los porotos, entonces, miedoso no es inimputable. Sin embargo, me hace bien acercarme a eso que me pasa cuando me siento lastimada porque alguien me mintió, eso de sentir más el miedo del otro que lo que a mí me haya jodido. Me parece más humano dolerse por una mentira arraigada en el miedo del otro que enfurecerse, como un escalón más profundo y más cercano a lo bueno; me parece noble dolerse porque el otro tuvo miedo, y no se vive bien con miedo. Y no sé, tratar de desarticular cualquier motivo que alguien pueda tener para temerme a mí; y vivir más en el amor, que como decía Savater, "Saberse amado da más fuerza que saberse fuerte", cita libre. No las puedo contar acá porque tendría que hacer alusión a personas y situaciones muy reconocibles en mi vida y soy perezosa para escribir en clave ;-), pero realmente, tengo la certeza, a partir de evidencias empíricas, de que hay un modo de amar (y de ser amado, pero eso no depende tanto de nosotros) que se puede hacer más fuerte que cualquier modo de temer; y eso, cuando pasa, es veneno para el dominio del miedo.

























-Corolario colgado: el grupo Arbolito tiene algunos temas interesantes, música popular, algunos octosílabos bien logrados -junto con una especie de delirio indigenista que no sé si me causa más fastidio que risa-. Escribo este post mientras escucho "Estofado", que habla de eso, de vivir con miedo, "con el miedo bandera, la seguridad nuevo dios de esta era". Al paso, los temas de Arbolito que me gustan.

Mientras la chata nos lleve

Candombe del mucho palo

Cuequita porteña

Chacarera del expediente

Polkatrónica

Estudio de charango

La arveja esperanza.


-Y cerrando con otro cuelgue, pero en relación al miedo también; existen distintas versiones pero pongo la que me gusta: "Los militares argentinos no retroceden jamás!!! Dan media vuelta y siguen avanzando". =)

15 nov. 2007

Yo vine para preguntar 109: ¿Y esta otra parábola?


























Esto sucedió en el tiempo en que gobernaban los relativistas. Dejemos de lado las discusiones que ellos mismos tuvieron acerca de si gobernaban, coordinaban, presidían, mandaban, dirigían, regían, organizaban, conducían, regenteaban, administraban, porque cada término estaba cargado de valoraciones culturales todas ellas dignas de consideración y con qué criterio se iba a preferir un vocablo al otro y todo depende de cómo lo miremos y...Digamos que gobernaban, pero no relativamente, que es el único modo consecuente en que hubieran debido hacerlo.
Las elecciones que les dieron el triunfo se celebraron el 20 de abril y el el gobierno relativista, al grito de "Tolerancia o muerte", emitió, en la noche del 9 al 10 de noviembre, un decreto mediante el que se convocaba a todos los sospechosos de no relativismo a presentarse en el Palacio del Billete para recibir un kit de bibliografía y material multimedia destinado a sacarlos de sus obstinaciones en los relatos totalizantes, en las verdades duras y en la resistencia a decir más de dos veces por semana "Depende" .
En realidad, esta concentración fue el paso previo al encarcelamiento: una vez en el Palacio, se los metió a la fuerza en vagones de ganado que desembocaban en unas viejas instalaciones fabriles, donde esperarían la sentencia de muerte. "El relativismo libera", proclamaba el letrero de entrada.
Pero aquí sobrevino un problema: desbordados por la satisfacción que da torcer la encabritada realidad para que sea lo que debe ser y extirpar de la nación el cáncer de los oponentes al relativismo, salvajes y asquerosos intolerantes, olvidaron precisar el modo en que se los debía ejecutar. De manera que llegó el día en que se los debía ...el gobierno quedó perplejo. Se había anunciado con bombos y platillos el ejemplificador castigo a los intolerantes y ahora resultaba que todo se demoraba porque, ¿se los iba a fusilar?, ¿a guillotinar?, ¿a gasear?, ¿a ahorcar?, ¿a decapitar con un alfanje?, ¿a dar una inyección letal? (de qué compuesto, podría originar cien años más de debate), ¿a lapidar?, ¿a quemar?. ¿a echar a los leones?, ¿a envenenar?, más otras insólita alternativas dignas de consideración porque las proponía...alguien...toooooodas las opiniones merecían ser escuchadas, naaaaaaaaaadie tiene derecho a imponer su verdad a los demás, tooooooooooodos podemos aprender del punto de vista del otro; y bueno, ahí están, al final, no recuerdan cómo, pero pregunta va, cuestionamiento viene, están debatiendo por qué servirse del idioma español, que al fin y al cabo ofrece una visión sesgada de la realidad, matrizada sobre una visión europatriarcojudeocristianocéntrica, que es lo peor de lo peor que puede ser una visión. Bueno, pero lo mejor es que, mientras tenían lugar estas relativas y tolerantes deliberaciones, porque ningún criterio de verdad se consideraba mejor que otro (porque, claro, criterio de verdad, ¿según quién?, cui bono?), los encerrados lograron capturar a los guardias, ocupados en debatir cuál era el modo mejor de matarlos, y huyeron, y vivieron disfrutando de la modesta felicidad que les fue concedida cada tanto. Y cada tanto, escuchaban impactados los lejanos gruñidos en que se habían transformado las discusiones relativistas acerca de por qué usar tal lenguaje en vez de tal otro, por qué usar lenguaje ninguno, por qué "usar" y no "bailar" un lenguaje, por qué era necesario pensar en un lenguaje, por qué "hablar", por qué...

13 nov. 2007

Yo vine para recordar: Palabras que recuerdo leídas







Eso. Palabras que cuando me remonto a cómo las conocí, las veo impresas. No siempre recuerdo en qué libros pero impresas, y en libros de ficción, no enciclopedias, diccionarios, etc. En armónico desorden:

  • alféizar
  • maese
  • jofaina
  • orondo
  • felonías
  • desventuras
  • ¡sayón!
  • hechizo
  • mandarín
  • espadachín
  • zar
  • rupia
  • rublo
  • kopecs
  • buhardilla
  • sastre
  • madrastra
  • rueca
  • paje
  • guisante
  • habas
  • huso
  • nodriza
  • carruaje
  • mazmorra
  • frijoles
  • perdices
  • dragón
  • carcaj
  • zumo
  • códice
  • ...

9 nov. 2007

Yo vine para preguntar 108: ¿No está muy pero muy bien dicho?








Delicias con las que me pone en contacto mi trabajo y que cada tanto percibo con una luz nueva. Las podría mirar mucho tiempo sin cansarme de su belleza:


Marechal en Antígona Vélez:

describe el cadáver de un personaje que ha quedado insepulto: envuelto en "una mortaja gritona", "una mortaja de alas negras"...las aves de carroña cubriéndolo, esxcelente imagen.

una imagen de los indios por atacar: "un horizonte de lanzas"


otra: "una pared de gritos"


Y Lorca, tiene combinaciones de pocas palabras tan sugerentes e intensas...así describe el final de Bodas de sangre la muerte de un acuchillado; cada línea tiene una potencia increíble: un puñal


Que apenas cabe en la mano

Pero que penetra fino

Por las carnes asombradas

Y que se para en el sitio

Donde tiembla enmarañada

La oscura raíz del grito.

8 nov. 2007

Yo vine para preguntar 107: ¿Quién sos ;-)?







Hay algunos escritores que son realmente muy buenos y vaya a saber por qué han sido ninguneados; a veces, eclipsados por alguna figura fuerte que se les adosó: Macedonio Fernández pasa a ser una anécdota borgeana, Silvina Ocampo -una cuentista excelente- empalidece frente a Borges -justamente-, a Bioy - de lo más injustamente- y a su hermana Victoria, diría que injustamente también, Oliverio Girondo parece que no hubiera escrito más que el caligrama en forma de espantapájaros...
Así que para balancear un poco el ninguneo de todos esos autores, cuya lectura recomiendo fervorosamente, va un texto de Girondo, que puede ser haya posteado ya pero en todo caso tengo ganas otra vez.


Yo no tengo una personalidad; yo soy un cocktail, un conglomerado, una manifestación de personalidades. En mí, la personalidad es una especie de forunculosis anímica en estado crónico de erupción; no pasa media hora sin que me nazca una nueva personalidad. Desde que estoy conmigo mismo, es tal la aglomeración de las que me rodean, que mi casa parece el consultorio de una quiromántica de moda. Hay personalidades en todas partes: en el vestíbulo, en el corredor, en la cocina, hasta en el W.C. ¡Imposible lograr un momento de tregua, de descanso! ¡Imposible saber cuál es la verdadera! Aunque me veo forzado a convivir en la promiscuidad más absoluta con todas ellas, no me convenzo de que me pertenezcan. ¿Qué clase de contacto pueden tener conmigo -me pregunto- todas estas personalidades inconfesables, que harían ruborizar a un carnicero? ¿Habré de permitir que se me identifique, por ejemplo, con este pederasta marchito que no tuvo ni el coraje de realizarse, o con este cretinoide cuya sonrisa es capaz de congelar una locomotora? El hecho de que se hospeden en mi cuerpo es suficiente, sin embargo, para enfermarse de indignación. Ya que no puedo ignorar su existencia, quisiera obligarlas a que se oculten en los repliegues más profundos de mi cerebro. Pero son de una petulancia... de un egoísmo... de una falta de tacto... Hasta las personalidades más insignificantes se dan unos aires de trasatlántico. Todas, sin ninguna clase de exepción, se consideran con derecho a manifestar un desprecio olímpico por las otras, y naturalmente, hay peleas, conflictos de toda especie, discusiones que no terminan nunca. En vez de contemporizar, ya que tienen que vivir juntas, ¡pues no señor!, cada una pretende imponer su voluntad, sin tomar en cuenta las opiniones y los gustos de las demás. Si alguna tiene una ocurrencia, que me hace reír a carcajadas, en el acto sale cualquier otra, proponiéndome un paseíto al cementerio. Ni bien aquélla desea que me acueste con todas las mujeres de la ciudad, ésta se empeña en demostrarme las ventajas abstinencia, y mientras una abusa de la noche y no me deja dormir hasta la madrugada, la otra despierta con el amanecer y exige que me levante junto con las gallinas.
Mi vida resulta así una preñez de posibilidades que no se realizan nunca, una explosión de fuerzas encontradas que se entrechocan y se destruyen mutuamente. El hecho de tomar la menor determinación me cuestra un tal cúmulo de dificultades, antes de cometer el acto más insignificante necesito poner tantas personalidades de acuerdo, que prefiero renunciar a cualquier cosa y esperar que se extenúen discutiendo lo que han de hacer con mi persona, para tener, al menos, la satisfacción de mandarlas todas juntas a la mierda.













31 oct. 2007

Yo vine para preguntar 106: ¿Y el miedo?


Ah, qué tema...

Sueltos:

1) El miedo no es zonzo.

2) Todas las veces que en la Biblia se dice de parte de Dios "No temas".

3) No hay nada como el peligro/pa refrescar a un mamao.

4) Las fobias.

5) El miedo a que el peronismo sea eterno ;-)

6) de un tal Shel Silvestein, al que acabo de conocer. Me gusta, discretamente:




El miedo

Bernabé Bransen tenía miedo de ahogarse.
Por eso nunca nadaba
no remaba
ni se bañaba.
Lo único que hacía
de noche y de día
era quedarse sentado
con la puerta bien cerrada
temblando como una hoja,
con las ventanas tapiadas,
por si venía una ola.
Y tanto lloró
que el cuarto se inundó
y se ahogó.


7) "Como en toda batalla, los primeros derrotados fueron los ojos." (cita libre vaya a saber de dónde...)
Lo único que hac

21 oct. 2007

Yo vine para preguntar 105: ¿Cómo hacen...?


algunos adolescentes para ser tan pero tan colgados? Porque yo estoy a punto de sospechar que sea una pose, no puede ser...

Dos compañeros de colegio y a su vez amigos desde jardín de infantes. Están en esa escuela desde hace 12 años, ahora tienen 17, 18; el cambio más reciente de autoridades fue hace dos.




El:-Che, ¿hay algún problema con vos, que tu vieja viene tanto al colegio?

Ella:- ...es la vicedirectora, boludo.

16 oct. 2007

Yo vine para elogiar: Universidad Virtual de Quilmes


La Universidad Virtual de Quilmes
forma parte de la Universidad Nacional de Quilmes y ofrece carreras virtuales de las que participan miles de personas en distintas partes del mundo. Como me gusta aprender (estudiar sistemáticamente, ejem, no siempre, pero como igual leo y aprendo, que me den un papelito sellado, je...), pero no dispongo de tiempo para ir a ninguna parte a cursar presencialmente, decidí hace unos años hacer una carrera ahí. Me gustó, después hice otra y acabo de ver en mi foja académica que aprobé los dos finales que me faltaban, así que me recibí. Son cosas extras que hago porque me gustan, y en las dos carreras fue tan buena mi experiencia que tengo ganas de elogiar a la UVQ, y si alguno que pasa anda pensando en seguir estudiando, fíjese el sitio de la Universidad, vale la pena.






-Mi experiencia con las instituciones estatales es de jugarles una ficha, pese a todo. Creo que deberían ser las mejores en todo sentido. Estudié desde la primaria en instituciones públicas y estoy muy satisfecha. Pero siempre lamenté que lo público se asocie en Argentina a lo degradado, lo ineficaz, lo sucio, "lo atamo con alambre lo atamo", etc., frecuentemente con razón. No veo el nexo lógico. En fin, cuestión que cuando me enteré de la Universidad Virtual de Quilmes, me pareció genial cursar por internet e ir a dar los finales presencialmente pero me dije "mmmm..., papelerío, trámites por internet? ya veo que cuando vaya a dar finales no voy a figurar inscripta, o sí, pero en el final de alguna otra carrera, o tarde y no voy a poder rendir, o que van a tardar mil años para darme el título para revelarme al final que no sé qué materia "no te figura en el sistema" así que a recursarla, etc.". Falsas alarmas: un relojito. Cursé en total dos carreras durante cuatro años y medio, y jamás pero jamás un problema de ese tipo. Las únicas dos veces en que tuve algún problema con la facturación, fue llamar y resolverlo en el momento y nunca más un tema. Y se trata de una eficacia cálida, en general, atienden con la mejor de las ondas y de la buena voluntad.


-La bibliografía es de lo más actualizada e interesante y no hay, como suele haber en muchas otras instituciones, exceso de textos cuyos temas se superpongan o reiteren en vano. Tampoco ese choreo vil de tantas cátedras donde casi toda la bibliografía obligatoria está escrita por...el titular de la cátedra...


-El enfoque en las áreas sociales no es liberal salvaje, onda "seeee, que se concentre toda la riqueza en cuatro o cinco en la punta de la pirámide, total después se derrama sola p'abajo", ni delirantemente contestatario. Enfoques críticos de la realidad, no nihilistas ni neciamente optimistas.


-Estética, fundamental: muchas universidades son una mugre repugnante, alimentada pertinazmente por la "izquierda estudiantil", que hace un culto fervoroso de la suciedad, el desorden y la degradación de los lugares por donde pasan. No sólo ellos pasan, pero es un detalle pequeñamente burgués que no tiene por qué importarles, no?...en fin, la UNQUI es un edificio modesto, pero tiene algunas cuestiones estéticas invalorables: está en un campus, un modesto y bien cuidado campito, con césped y flores que los estudiantes cuidan, al menos absteniéndose de tirar basura en cualquier parte -hay cestos y los usan; dentro, se nota cierta...restricción de presupuesto, pero es todo muy digno. Geniales los baños: limpian a cada rato y hay, oh delicia de las delicias en institución pública: papel higiénico en los baños, ganchitos para colgar la ropa, dispensadores de jabón que...andan y tienen jabón!!! y secadores de manos que funcionan. Las aulas son dignas, no hay cinco mil alumnos en veinte metros cuadrados y están limpias. Los pasillos son amplios y abundan las mesas y sillas para sentarse.


-Editan la colección Ciencia que ladra, que es lo más de lo más.


-Las carreras presenciales son gratuitas (bueno, no, los ciudadanos pagamos impuestos, regalado no es nada, pero se entiende) y las virtuales que cursé yo, $150 para los argentinos. Accesible.


-El campus virtual funciona muy bien. Cuando lo desactivan y uno no va a poder entrar, avisan con tiempo.


-El cuerpo de profesores, en su amplia mayoría, gente responsable, sólida, muy bien formada. Para mantener la cosa a escala humana, muy cada tanto aparece algún profesor medio lerdo en contestar mails o consultas pero es realmente una rara avis.


-Las clases ayudan a entender los ejes centrales de los temas; los parciales son una perfecta integración de las clases y los finales, una perfecta integración de los parciales. Además, los parciales suelen devolverlos con grillas de corrección muy claras donde hacen evidente qué conceptos se esperaba constatar, cosa que también está clarísima en los programas.


-Si bien la sede está en Bernal, zona sur del Gran Buenos Aires, que estéticamente para mí es un dolor de cabeza empezando por el ferrocarril Roca, la zona de la universidad está en el barrio parque de Bernal: casas modestas para lo que es un barrio parque de otras zonas, pero jardincitos, veredas con pasto y flores, etc.


-En fin, un placer: estatal y muy bueno.



6 oct. 2007

Yo vine para recordar: Bruno


En octubre se celebran algunas vidas que me alegro mucho de que hayan existido: Teresita de Lisieux, Francisco de Asís, Teresa de Avila... Y hoy vi que se celebra al fundador de los Cartujos, Bruno. Me gusta que existan los contemplativos; me parece inevitable que su presencia resulte escandalosa tanto para ateos como para creyentes; Jesús escandalizaba. No lo buscaba, supongo, no se trata de proponerse escandalizar, al estilo rebelde sin causa; de proponerse escandalizar en vez de amar; pero bueno, de rebote, puede pasar. "Serían más útiles afuera" (qué palabra repugnante, "útil", aplicada a personas...), "no sirven para nada", "tienen miedo del mundo", etc. Pero todo eso se puede decir de Cristo también: hubiera sido más "útil" naciendo en otro lugar, en otras condiciones, con poder para imponer el bien; ¿cómo que es Dios y se deja matar, cómo que Dios lo quiere y no lo salva de la cruz, cómo que el padre del hijo pródigo sale a abrazarlo apenas lo ve volver, cómo que a los que trabajaron una hora en la viña el dueño les pagó lo mismo que a los que trabajaron varias, cómo que el Reino de Dios está dentro nuestro, cómo el Maestro lavando los pies de sus discípulos...? Y, claro, ¡¡¡¡cómo que resucitó!!!! Algunos salen del escándalo negando o evitando a Cristo; yo haría la apuesta contraria, diría que se sale del escándalo -como imposibilidad para creerle a Cristo- metiéndose más en El. Más, mucho más.
Aparte, la película El gran silencio, sobre la vida en la Gran Cartuja de los Alpes franceses, está muy buena.
Y siempre me llamó la atención aquello de que la orden "nunquam reformata quia nunquam deformata": nunca fue reformada porque nunca fue deformada...la primera vez que lo escuché me pareció algo soberbio, pero pensé después que también podría ser verdad y en ese caso, ¿por qué no lo dirían?; y aguantarse pasar por soberbio puede ser una forma de la humildad ;-)...
Encontré esta noticia sobre la vida de Bruno, un poco depurada de algunos elementos legendarios que no hacen ninguna falta y aparecen en algunas biografías.
Confesor, autor eclesiástico y fundador de la Orden de la Cartuja. Nació en Colonia hacia el año 1030; murió el 6 de octubre de 1101. (...)
Tenemos poca información sobre la infancia y juventud de San Bruno. Nacido en Colonia, habría estudiado en el colegio de la ciudad, o colegiata de San Cuniberto. Mientras era aún bastante joven (a pueris) fue a completar su educación a Reims, atraído por la reputación de la escuela episcopal y de su director, Heriman. Allí acabó sus estudios clásicos y se perfeccionó en las ciencias sagradas que en esa época consistían principalmente en el estudio de las Sagradas Escrituras y de los Padres. Allí se hizo, según el testimonio de sus contemporáneos, instruido tanto en la ciencia humana como divina. Completada su educación, San Bruno volvió a Colonia, donde fue provisto de una canonjía en San Cuniberto, y según la opinión más probable, elevado a la dignidad sacerdotal. Esto fue hacia el año 1055. En 1056, el obispo Gervais le llamó a Reims, para ayudar a su antiguo maestro Heriman en la dirección de la escuela. Este último estaba ya dirigiendo su atención hacia una forma de vida más perfecta, y cuando al final dejó el mundo para ingresar en la vida religiosa, en 1057, San Bruno se encontró como director de la escuela episcopal, o ecólatra, un puesto tan difícil como elevado, pues entonces incluía la dirección de las escuelas públicas y la supervisión de todos los establecimientos educativos de la diócesis. Durante casi veinte años, de 1057 a 1075, mantuvo el prestigio que la escuela de Reims había alcanzado bajo sus antiguos directores, Remi de Auxerre, Hucbald de St. Amand, Gerberto y últimamente Heriman. De la excelencia de su enseñanza tenemos una prueba en los títulos funerarios compuestos en su honor, que celebran su elocuencia, sus talentos poético, filosófico y por encima de todos exegético y teológico; y también en los méritos de sus discípulos, entre los cuales estaban Eudes de Châtillon, después Urbano II, Rangier, cardenal y obispo de Reggio, Robert, obispo de Langres y un gran número de prelados y abades.

En 1075 San Bruno fue nombrado canciller de la iglesia de Reims, y tuvo entonces que dedicarse especialmente a la administración de la diócesis. Mientras tanto, el piadoso obispo Gervais, amigo de San Bruno, había sido sucedido por Manasés de Gournai, que rápidamente se hizo odioso por su impiedad y violencia. El canciller y otros dos canónigos fueron encargados de llevar al legado papal, Hugo de Die, las quejas del indignado clero, y en el concilio de Autun, 1077, obtuvieron la suspensión del indigno prelado. La respuesta de este último fue arrasar las casas de sus acusadores, confiscar sus bienes, vender sus beneficios y apelar al Papa. Entonces Bruno se ausentó por un tiempo de Reims, y fue probablemente a Roma a defender la justicia de su causa. Sólo en 1080 una sentencia clara, confirmada por un alzamiento del pueblo, obligó a Manasés a retirarse y refugiarse con el emperador Enrique IV. Libre entonces de elegir otro obispo, el clero estaba a punto de unir sus votos en el canciller. Él, sin embargo, tenía designios muy diferentes en perspectiva. Según una tradición conservada en la Orden de la Cartuja, Bruno se persuadió de abandonar el mundo por la contemplación de un célebre prodigio, popularizado por el pincel de Lesueur – la triple resurrección del médico parisino, Raymond Diocres. A esta tradición se opone el silencio de los contemporáneos y de los primeros biógrafos del santo; el silencio del propio San Bruno en su carta a Raoul le Vert, preboste de Reims; y la imposibilidad de probar que estuviera nunca en París. No había necesidad de argumento tan extraordinario para hacerle dejar el mundo. Algún tiempo antes, cuando estaba en conversación con dos de sus amigos, Raúl y Fulco, canónigos como él de Reims, se habían inflamado tanto en el amor de Dios y el deseo de los bienes eternos que habían hecho voto de abandonar el mundo y abrazar la vida religiosa. Este voto, pronunciado en 1077, no pudo ponerse en obra hasta 1080, debido a diversas circunstancias.

La primera idea de San Bruno al dejar Reims parece haber sido ponerse él y sus compañeros bajo la dirección de un eminente solitario, San Roberto, que recientemente (1075) se había establecido en Molesme, en la diócesis de Langres, junto con un grupo de otros solitarios que iban más tarde (1098) a constituir la Orden Cisterciense. Pero pronto vio que esta no era su vocación, y después de una corta estancia en Sèche-Fontaine cerca de Molesme, dejó a dos de sus compañeros, Pedro y Lamberto, y se dirigió con otros seis a Hugo de Châteauneuf, obispo de Grenoble, y, según algunos autores, uno de sus discípulos. El obispo, a quien Dios había mostrado a estos hombres en un sueño, bajo la imagen de siete estrellas, les condujo e instaló él mismo (1084) en un lugar agreste de los Alpes del Delfinado llamado Chartreuse, a unas cuatro leguas de Grenoble, en medio de rocas escarpadas y montañas casi siempre cubiertas de nieve. Con San Bruno estaban Landuino, los dos Esteban, de Bourg y de Die, canónigos de San Rufo, y Hugo el Capellán, “todos ellos los hombres más sabios de su tiempo”, y dos laicos, Andrés y Guerin, que después se convirtieron en los primeros hermanos legos. Construyeron un pequeño monasterio donde vivieron en profundo retiro y pobreza, completamente ocupados en la oración y el estudio, y honrados frecuentemente con las visitas de San Hugo, que se volvió como uno de ellos. Su modo de vida ha sido recogido por un contemporáneo, Guibert de Nogent, que les visitó en su soledad. (De Vitâ suâ, I, ii). Mientras tanto, otro discípulo de San Bruno, Eudes de Châtillon, se había convertido en Papa con el nombre de Urbano II (1088). Resuelto a continuar la obra de reforma comenzada por Gregorio VII, y estando obligado a luchar contra el antipapa, Guiberto de Ravena, y el emperador Enrique IV, buscó rodearse de aliados devotos y llamó a su antiguo maestro ad Sedis Apostolicae servitium. Así el solitario se vio obligado a dejar el lugar donde había pasado más de seis años de retiro, seguido por una parte de su comunidad que no podía mentalizarse a vivir separada de él (1090). Es difícil indicar el lugar que ocupó entonces en la corte pontificia, o su influencia en los acontecimientos contemporáneos, que fue totalmente oculta y confidencial. Alojado en el palacio del propio Papa y admitido a sus consejos, y encargado, además, con otros colaboradores, de preparar asuntos para los numerosos concilios de este periodo, debemos concederle algún crédito por sus resultados. Pero él tuvo siempre cuidado de mantenerse en segundo plano, y aunque parece haber asistido al Concilio de Benevento (Marzo de 1091), no encontramos evidencia de que hubiera estado presente en los concilios de Troja (Marzo de 1093), de Piacenza (Marzo de 1095) o de Clermont (Noviembre de 1095). Su papel en la historia está borroso. Todo lo que podemos decir con seguridad es que apoyó con todas sus fuerzas al Soberano Pontífice en sus esfuerzos para la reforma del clero, esfuerzos inaugurados en el Concilio de Melfi (1089) y continuados en el de Benevento.
Poco tiempo después de la llegada de San Bruno, el Papa se había visto obligado a abandonar Roma ante las fuerzas victoriosas del emperador y el antipapa. Se retiró con toda su corte al sur de Italia. Durante el viaje, el antiguo profesor de Reims atrajo la atención del clero de Reggio en Calabria, que acababa de perder a su arzobispo Arnulfo (1090), y le dieron sus votos. El Papa y el príncipe normando Roger, Duque de Apulia, aprobaron firmemente la elección y presionaron a San Bruno a aceptarla. En una coyuntura similar en Reims había escapado huyendo; esta vez escapó haciendo que fuera elegido uno de sus antiguos discípulos, Rangier, que afortunadamente estaba cerca en la abadía benedictina de La Cava, cerca de Salerno. Pero temió que tales intentos se repitieran; además estaba cansado de la agitada vida que le había sido impuesta, y la soledad le invitaba siempre. Pidió, por tanto, y después de mucha dificultad, consiguió el permiso del Papa para volver de nuevo a su vida solitaria. Su intención era reunirse con sus hermanos en el Delfinado, como deja claro una carta dirigida a ellos. Pero la voluntad de Urbano II le mantuvo en Italia, cerca de la corte papal, a la que podía ser llamado en caso de necesidad. El lugar elegido para su nuevo retiro por San Bruno y algunos seguidores estaba en la diócesis de Squillace, en la vertiente oriental de la gran cadena que cruza Calabria de norte a sur, y en un alto valle de tres millas de largo y dos de ancho, cubierto de vegetación. Los nuevos solitarios construyeron una pequeña capilla de tablones para sus reuniones piadosas y, en las profundidades de los bosques, cabañas con techo de barro para sus moradas. Una leyenda dice que San Bruno mientras estaba en oración fue descubierto por los sabuesos de Roger, Gran Conde de Sicilia y Calabria y tío del Duque de Apulia, que estaba cazando entonces en la vecindad, y que así aprendió a conocerlo y venerarlo; pero el Conde no tenía necesidad de esperar esa ocasión para conocerle, pues fue probablemente por invitación suya que los nuevos solitarios se establecieron en sus dominios. Ese mismo año (1091) les visitó, les hizo cesión de las tierras que ocupaban, y una estrecha amistad se creó entre ellos. Más de una vez San Bruno fue a Mileto a tomar parte de las alegrías y las penas de la noble familia, para visitar al Conde cuando enfermó (1098 y 1101), y para bautizar a su hijo, Roger, el futuro Rey de Sicilia. Pero más a menudo fue Roger quien fue al desierto a visitar a sus amigos, y cuando, por su generosidad, se construyó el monasterio de San Esteban, en 1095, cerca de la ermita de Santa María, se erigió anexa a él una pequeña casa de campo en la que le gustaba pasar el tiempo que le dejaba libre el gobierno de su Estado.
(...) Antes de su muerte reunió por última vez a sus hermanos a su alrededor e hizo en su presencia profesión de la Fe Católica, cuyos términos se han conservado. Afirma con especial énfasis su fe en el misterio de la Santísima Trinidad, y en la presencia real de Nuestro Salvador en la Sagrada Eucaristía – una protesta contra las dos herejías que habían perturbado ese siglo, el triteísmo de Roscelin, y la empanación de Berengario. Tras su muerte, los Cartujos de Calabria, siguiendo una costumbre frecuente de la Edad Media por medio de la cual el mundo cristiano se asociaba a la muerte de sus santos, despacharon a un “portador de rollo”, un criado del convento cargado con un largo rollo de pergamino, colgado de su cuello, que viajó por Italia, Francia, Alemania e Inglaterra. Se detuvo en las principales iglesias y comunidades para anunciar la muerte, y a cambio, las iglesias, comunidades o capítulos inscribían en su rollo, en prosa o verso, la expresión de sus sentimientos, con promesas de oraciones. Muchos de estos rollos se han conservado, pero pocos son tan extensos o tan llenos de alabanzas como el de San Bruno. Mil setenta y ocho testigos, de los que la mayoría había conocido al fallecido, celebraban la extensión de su conocimiento y lo fructífero de su instrucción. Los que le eran extraños estaban sobre todo impresionados por su conocimiento y talentos. (...).
San Bruno fue enterrado en el pequeño cementerio de la ermita de Santa María, y muchos milagros se obraron en su tumba. Nunca ha sido canonizado formalmente. Su culto, autorizado para la Orden Cartuja por León X en 1514, se extendió a toda la Iglesia por Gregorio XV, el 17 de Febrero de 1623 (...)

Como escritor y fundador de una orden, San Bruno ocupa un puesto importante en la historia del Siglo XI. Compuso comentarios sobre los Salmos y las Epístolas de San Pablo, los primeros escritos probablemente durante su época de profesor en Reims, los segundos durante su estancia en la Gran Cartuja si podemos creer a un viejo manuscrito visto por Mabillon-- "Explicit glosarius Brunonis heremitae super Epistolas B. Pauli".

Dos cartas suyas aún se conservan, también su profesión de fe, y una corta elegía de desprecio del mundo que muestra que cultivó la poesía. Los “Comentarios” nos descubren a un hombre ilustrado; sabe un poco de hebreo y griego y lo usa para explicar, o si es necesario, para rectificar la Vulgata; está familiarizado con los Padres, especialmente San Agustín y San Ambrosio, sus favoritos. “Su estilo”, dice Dom Rivet, “es conciso, claro, nervioso y simple, y su latín tan bueno como podría esperarse de ese siglo: sería difícil encontrar una composición de esta clase más sólida y más luminosa, más concisa y más clara”.

5 oct. 2007

Yo vine para preguntar 104: Inimputable, ¿no?







Pensé a raíz de esta noticia que cuenta el asesinato a cuchilladas cometido por un chico de 12 contra uno de 13, porque, a decir del asesino, no soportaba más sus cargadas cotidianas.
El nivel de previsión que tuvo hace difícil pensar algo como inimputabilidad, me parece...pero por otro lado, yo hace 15 años que trabajo como docente, veinte que estoy en contacto casi diario con adolescentes/preadolescentes, y afirmo rotundamente que:



-el autoritarismo padecido en Argentina durante los largos períodos en que los milicos "salvaron a la Patria" dejó una herencia lamentable, aparte de las vidas segadas al cuete: y es que el péndulo osciló hacia el otro extremo. Tanto reprimir a lo pavo cualquier conducta, que ya no se puede reprimir ni las que resultan inadmisibles para vivir en sociedad, con parámetros de mínima...Entonces resulta que ahora, y hace un par de décadas, poner cualquier límite es percibido como "autoritarismo". En los ámbitos escolares esto se hace sentir en que muchísimos alumnos pueden pasar de grados sin saber nada -para que no se "traumen" con repetir de año- y llegan a recibirse a los 18 años sin saber leer una línea de corrido o redactar dos frases coherentes. Literalmente. Y en que no haya ningún tipo de sanción seria para los que le joden seriamente la vida a los demás.



-parte de la perversión del sistema educativo es que está armado para que la pasen bárbaro los vagos, los violentos, los desubicados, porque "no hay que castigar, hay que dialogaaaaaaaaaaaar..."; los pibes la tienen reclara y es frecuente que se manden a romper mobiliario, joderles la vida a compañeros más débiles o, sencillamente, no hacer absolutamente nada (empezando por no llevar al colegio ni hojas, ni biromes ni libros), porque saben que, a lo sumo, los convocará algún directivo "para charlar"...con el beneficio adicional de que pierden horas de clase. Yo trabajé en un colegio cuya rectora tenía un nivel de demagogia repugnante y estaba convencidísima de que cuando los cromagnones rompían por ejemplo las impresoras, o destrozaban los inodoros, o amenazaban con palizas a algún profesor, había que "hablarles"; hubiera debido verlos cuando salían de "dialogar" con ella, muriéndose literalmente de risa, imitándola como si fuera la mina de "Cuidáte, queréte" (no encuentro ningún video que no tenga alguna guarrada, pero realmente el tono de la rectora era así ...y les salía muy bien a los turritos, je...); y fascinados con la perspectiva de que semejante diversión se reiterara varias veces más a lo largo del año. O que un alumno le pegue a una profesora y la responsabilidad según la rectora sea de aquella, porque "no los había motivado suficientemente para el aprendizaje, si no, el alumno hubiera estado sentado en su banco" trabajando cual abejita laboriosa...



-las conductas heroicas están muy bien y son parte de una utopía que comparto, en la medida en que sean elegidas. Me parece el colmo del sadismo imponérselas a alguien que padece cotidianamente violencias ajenas. Las teorías sicológicas, que suelen prestar tantos servicios cuando nadie las necesita, dirán lo que digan, pero mi experiencia de 15 años y 8 colegios (privados, públicos, laicos, religiosos, poblados de marginales, de gente "bian" y de todos los matices del medio) me alcanza para afirmar que la maldad y la bondad no dependen en absoluto, ni en calidad ni en cantidad, de la edad que se tenga ni de condición socioeconómica ninguna. Un chico de diez años puede hacer tanto mal y tanto bien como un adulto, en términos relativos, en función de los instrumentos que tenga al alcance; para el caso, igual que alguien de 30 años o de 67. En los colegios, el nivel de maldad, de hostigamiento, de sadismo, que los "fuertes" les hacen padecer a los "débiles", es creciente; entre otras cosas, porque hay una absoluta impunidad, y algo peor, una victimización de la víctima, porque "no se integra" (¿por qué tendría que "integrarse" a una banda de matoncitos sicóticos, que es en lo que se transforman muchos chicos cuando están en grupo), porque "son cosas de chicos" (¿y?), porque "no es para tanto", porque "se tiene que aprender a defender", porque misteriosamente resulta que el agresor es en realidad la víctima del sistema que blabla, etc. (si vale esto último, declarémonos todos inimputables, todos, los que vivimos en el Quinto mundo especialmente). La vida de muchos chicos y chicas en el colegio es un infierno de desprecios, cargadas y agresiones intensísimas, que vía Internet, puede darse en continuado 24/24, todos los días, a través de mails, fotologs, youtube, etc. Los colegios privados rara vez echan a alguien porque son una empresa que necesita clientes; los públicos, porque tienen ese discurso de progre barato de que "la escuela no tiene que ser expulsora, bla" (¿no?, ¿nunca?, ¿ni cuando corre peligro la vida física o emocional de los agredidos y los agresores no dan la menor señal de querer cambiar nada, ni siquiera conductas, ya que los "valores" no los van a cambiar por decreto?). Para un adulto es fácil relativizar todo esto, pero para un chico, el colegio es una parte esencial de su vida, aunque más no sea por el tiempo que se ve obligado a pasar entre sus paredes. No hay que pedirle peras al olmo...



-Es conmovedora la necesidad que tenemos de encontrar/inventar regularidades, leyes, para las conductas humanas, en medio del caos en que vivimos (no los argentinos, la humanidad, digo). Ahora, claro, que a ver si la familia es disfuncional (con los parámetros idealistas que se suelen usar, el 110% de las familias lo es), que si el padre o la madre estaban poco en la casa, que si el pibe tiene esquizofrenia...Pero resulta que cuando se establezcan estos datos, sigue faltando algo: si fueran esas causas las que explican todo, la realidad debería mostrar que "todos los X a los que les pasa Y reaccionan de modo Z"; daría la tranquilidad de que alguna conducta humana es previsible...ejem...y cuando se empieza a mirar con honestidad, resulta que lo único previsible es que "Todos los chicos que se llamen Juan Pérez y vivan en Garmendia 2334 al 20 de agosto del 2007 mataron a un compañero que los cargaba." O sea, nada.



-Me parece que en esta área y en otras es necesario un mix dinámico de medidas a corto y a largo plazo. Comparto la utopía de que el amor pueda más que el odio, de que busquemos el bien y la justicia por sí mismos y no movidos por látigos o zanahorias de diverso orden, etc. Ahora, mientras eso pase (y habría que hacer algo para que pasara, porque el abracadabra no funciona), me parece perverso decirles a las víctimas (de cargadas en el colegio, de robos callejeros, de injusticias laborales, etc.), que se aguanten porque "con la violencia no se soluciona nada", porque "lo que hay que hacer es diseñar estrategias de prevención", bla. Me parece que hay que hacer las dos cosas; si no, es estar sentados sobre una bomba de tiempo por lo que dije antes: lo del heroísmo estoico para aguantar violencias injustas estará muy bien para el que decida vivirlo, pero nadie tiene el derecho de imponerle esa conducta a nadie. Los vecinos de Haedo son víctimas, seguramente, de muchas violencias macro...pero como no pueden desarticularlas, hacen esto, que es lo que tienen a mano. ¿Hay que pedirles que, como se tienen que aguantar que los joda "el sistema", también se tienen que aguantar los choreos, arrebatos y despojos de este tipo? ¿Por qué? De nuevo, las leyes deberían contemplar las conductas humanas de las personas reales sometidas a situaciones reales, no las conductas deseables para entelequias platónicas, diseñadas por burócratas y teóricos en la comodísima tranquilidad de sus protegidos despachos.



-Pienso en los padres...del chico asesinado, del asesino...en los respectivos amigos...en los vecinos...me pienso yo en sus lugares...

30 sep. 2007

Yo vine para preguntar 103: ¿Y las milongas?

Me encantan. Las urbanas-tangueras y las campestres. Disfruto mucho de las de Alberto Merlo, por ejemplo; de las cantadas por Edmundo Rivero, que son en general medio cómicas; me gustan también algunas letras de milongas de Borges pero no suele gustarme cómo las cantan. ¡Y aguante los octosílabos populares y creativos! A veces escucho el comienzo de una frase y percibo que es un verso octosílabo, o endecasílabo, y pienso cómo seguiría un poema empezado así, milonga o soneto, respectivamente. Por ejemplo:
"Para limpiar la merluza", o "Ya me tiene podrido el carnicero" ;-)


Un par, enteras o fragmentos, que escuché últimamente:



"M'hijita, me causa gracia

tu nuevo estado civil;

si será gil ese gil

que creyó en tu aristocracia.

Vos sos la ñata Pancracia,

alias Nariz arrugada,

vendedora de empanada

en el barrio de Pompeya.

Y tu mamá...bueno, de ella...

respetemos la finada."

"Tortazos", de Razzano/Maroni, cantada por Edmundo Rivero.

"Cumplió cuarenta, señores,

y está un kilo todavía.

Aún guarda la lozanía

de sus primeros albores.

La mesa llena de flores

daba un toque de esplendor

a la fiesta que en su honor

un viejito le ofrecía,

que a más de su simpatía

era un cheque al portador.

(...)

Bien sabe que a su hermosura

ya le queda poco paño;

también sabe que los años

se morfan cualquier pintura.

Pero ya cuando Natura

le empiece a dar con rigor,

tendrá un piso, un auto flor,

el viejito, la chequera,

y más guita en la cartera

que el Banco de Nueva York. "

"La canchera", Solabarrieta y Acuña, cantada por Edmundo Rivero.

"Me acuerdo, fue en Balvanera,


en una noche lejana,


que alguien dejó caer el nombre


de un tal Jacinto Chiclana.



¡Quién sabe por qué razón


me anda buscando ese nombre!


Me gustaría saber


cómo habrá sido aquel hombre.




Alto lo veo y cabal,


con el alma comedida;


capaz de no alzar la voz


y de jugarse la vida"

Jacinto Chiclana, de Borges.


Y ésta que cantó Dolina, no sé si es de él o no. La cantó en el medio de una charla en la que hablaba de una impostora que en 1436 se hizo pasar por Juana de Arco, apodada "la doncella de Orléans". Resulta que entre otros episodios, esta impostora tuvo un amante -que la creyó, dicen, Juana de Arco- y éste se jactaba de haber sido quien le había quitado su doncellez, por decirlo así; no era cierto, pero al tipo le gustó creerlo, y ella lo dejó...Entonces, :



"Yo he perdido la inocencia


hace muchos carnavales.


Atorrantes fantasmales


me rompieron la ilusión.




Puedo hacerme la inocente


a veces por ser amable;


una inocencia culpable,


si es que me interpreta bien.




Y a los giles que reclaman


por mujeres inocentes,


yo les digo que revienten,


y se dejen de... embromar" ;-)


29 sep. 2007

Yo vine para preguntar 102: Sos joven, tenés derechos, ¿y no tenés nada más?







"Sos joven, tenés derechos", proclama un afiche de la ultra progre ciudad de Buenos Aires. Falta algo, pibe: tenés deberes también, son dos caras de la misma moneda. Porque planteando las cosas así, cualquier grupo "tiene derechos", y si la invitación es solamente a recordar y ejercitar esta parte de lo que hace a la ciudadanía, estamos en problemas. ¿Por qué no pedirían que se les reconozcan sólo o especialmente los derechos: los torneros, las mujeres mayores de 40, los habitantes de Villa Soldati, los pelirrojos...? A mí me parece que con frecuencia los derechos de los jóvenes, sí, son vulnerados (Baste ver por ejemplo la cantidad de víctimas adolescentes y jóvenes -pobres, casi siempre-, que generan nuestras "fuerzas de seguridad"). Pero no se vulneran sus derechos por no sé qué perversión del sistema que vulnera sólo los de los jóvenes; este sistema vulnera, equitativamente, los derechos de casi todos. Como decía alguien respecto de la democracia, "un régimen mixto que privatiza para unos pocos las ganancias y socializa entre todos los demás las pérdidas.". Y la desventaja en que estaría un joven frente al ninguneo de sus derechos (su inexperiencia, por ejemplo) cambia de etiqueta pero en el fondo es la misma en que va a estar cuando tenga 45 años y sea inempleable ; o cuando tenga 65 y cobre una jubilación de miseria; o cuando tenga que resignarse a condiciones de trabajo semi esclavo porque es lo que hay. Entonces, la progresista Ciudad de Buenos Aires no le dedicará ningún afiche demagógico, porque habrá perdido esa cualidad juvenil que mágicamente lo hacía más pasible de derechos que de obligaciones.



Esto me hace acordar lateralmente de lo que sucede con mis alumnos cuando -rarísima vez, dada mi exquisita precisión en los fundamentos de las notas ;-)- me cuestionan su calificación. Porque el cuestionamiento siempre viene por más, nunca por menos, y el motivo invocado es la justicia. Entonces yo respondo que si la preocupación es la justicia, voy a estar dispuesta a aceptar ese tipo de reclamos desde el día en que un alumno me plantee "Mire, profe, acá me puso 8 pero yo creo que realmente no merezco más que un seis." Porque si me puedo equivocar, me puedo equivocar para arriba o para abajo. Curiosamente, hace 15 años trabajo de docente y nunca recibí este tipo de planteos. Entonces, no vale. Es aquello de "Me saqué un diez" y "Me pusieron un uno". No, che: si cacareás el mérito del diez por las tuyas, aceptá que el demérito del uno te viene por las tuyas también.
También me acordé de algo que me pareció peligroso y va en esta línea de interpretar que cualquier restricción a la libertad..."natural", si es que algo de eso existe, es negativa y hay que eliminarla. Está de moda en determinados ámbitos pedagógicos el trabajo con "Filosofía para chicos". La idea está muy buena y aprovecha esa curiosidad natural que a mí personalmente me fascina en los pibes y que trato, con modestísimos éxitos, de alentar en mis alumnos adolescentes. Lo que vi de peligroso es que, hablando de este tema, se le hacía una entrevista a un formador de docentes para que trabajen en estas prácticas con niños, y niñas, ya que estamos en la línea politically correct. El formador era entre otras cosas licenciado en Filosofía. El problema que detecté es que frente a la pregunta "Cómo enseñar los valores a través de la filosofía?", el filósofo reaccionó vehemente: noooooo!!! No había que "enseñar" los valores, no se puede, y si se puede, es indeseable. Lo que hay que hacer, experto dixit, es enseñarles a "construir los valores con los que ellos se puedan identificar." El blabla tiene su parte de razón: no tiene sentido transmitir valores que luego se esperará ver reflejados en determinadas conductas, si la persona que los recibe no puede honestamente ver lo bueno que hay en ellos; parece indigno de la dignidad humana más básica. Pero en la forma de expresarlo, el filósofo derrapa. Yo creo que lejos de plantear una dicotomía férrea entre las dos cuestiones, hay que buscar algún mix, dinámico y nunca en buen equilibrio para siempre, entre:


- "inculcar" lo que a lo sumo y con mecanismos intensos de premios/castigos resultará en la observancia exterior de ciertas conductas, todo agarrado con fragilísimos alfileres (vgr., los pibes podrán abstenerse de golpear entre siete al gordito del curso, mientras tengan a la vista algún látigo material o simbólico que pueda descargarse sobre sus espaldas; y cuando no, agarráte Catalina); esto resulta un sometimiento que lastima la dignidad de la persona, que considero negativo, aun cuando se implementaran mecanismos de premio/castigo tan eficaces y continuos que en vez de con frágiles alfileres, la observancia exterior estuviera remachada con bulones de fierro.


-y "construir", así de la nada, como si el mundo y los pibes nacieran cada día de nuevo y de la nada, sin que hubiera experiencias anteriores de las que puede decirse lo mal o bien que funcionaron, sin que haya conocimientos dignos de aplicarse aunque no hayan sido "construidos" por uno, etc. Me imaginé un jardin de infantes, con una salita que, como los adultos no pueden ponerles nombres a las aulas (sería interferir con los valores que puedan ser relevantes para los niños) se llama "salita de los arios puros"; la votaron los chicos, porque es importante que se ejerciten en los valores democráticos; ahí están, vestidos con sus guardapolvos a cuadritos, los pequeños Himmler, Goering, Eichmann, Hess, Hitler, Heydrich & Co. Y entonces, ayudados -claro- por el filósofo posmoderno, se ponen a construir valores. Y como son medianamente civilizados, están dispuestos a enterarse de que existen valores tales como la igualdad básica entre los seres humanos, pero...ellos no están convencidos de que esto sea un valor para ellos. No pueden construir este valor, hacerlo propio; les resulta ajeno, impuesto violentamente, y no ven por qué aceptarlo. Si nuestro filósofo posmoderno está en uno de sus días optimistas, dirá en el mejor de los casos que, viendo que el ejercicio de conductas inspiradas por unos valores parece más deseable para la vida con otros que el ejercicio de otras inspiradas por valores diversos, no hay por qué ser tan pesimista respecto del devenir de la salita aria. Asumiendo que se puedan producir ciertos daños colaterales, dirá que muy probablemente, una vez que hayan visto los frutos de dolor, sufrimiento, miseria, que sus conductas generan en los primeros a quienes las apliquen, desistirán de ellas por otras más constructivas. Me parecería un derroche de optimismo. Yo diría que también existe la posibilidad -y para ser optimistas concedámosles a ambas una posibilidad de ocurrencia del 50%- de que si la bandera es "crea tus propios valores", vale todo. Realmente todo. Porque la ultima ratio a que se apela es "porque a mí me parece bien, me gusta, me da placer." Y el homo sapiens sapiens é mobile cual piuma al vento...Recuerdo que en alguna ocasión, hablando con alguien absolutamente relativista =), éste planteaba cosas en la línea de "Quién es nadie para decirme lo que tengo que hacer, bla." Entonces yo le dije que estaba muy de acuerdo y que realmente se cometió una terrible injusticia con el nazismo. A ellos se les quiso impedir (y en cierta manera se logró) que disfrutaran de la felicidad anclada en sus valores racistas, vinculados además con sólidas tradiciones ancestrales que les daban el confort y la seguridad de un fuerte sentido de pertenencia a una etnia superior; se los despojó de su identidad, como a los aborígenes de América, ¿viste?; se les causó mucho daño material y psíquico cuando se quiso entorpecer o detener la purificación de la raza aria, que tan pero tan felices los habría hecho; cayeron en horribles depresiones; para no hablar de la pobre gente cuya subsistencia dependía de confeccionar uniformes para los presos de los campos, de vender Zyklon B, de proveer a los laboratorios de Mengele, de mantener los hornos crematorios, , etc.. La persona no pasó de balbucear que "eso era distinto", sin poder decir claramente por qué. Pero estuvo bueno, pensó un poco. Yo también.

Oblicuidad etimológica: en el planteo del filósofo, "enseñar" es tomado como negativo, invasivo, etc. No le hace honor a la palabra, que tiene la misma raíz que "insinuare", y según diccionarios etimológicos es "poner algo en el seno/en el corazón". Y el asunto es distinguir qué valdrá la pena poner allí, no dejar de poner. Porque a veces me parece que cuando se intenta educar desde lugares así de progres, es como decirles a los pibes "Construí tu propia casa...y construí también los ladrillos, y las herramientas, y la tierra donde la vas a poner, y construí el dinero que cuesta todo eso.. No te vamos a dar nada porque eso sería invasivo, viste, así que vos construí, construí tranquilo lo que quieras." Digo, ¿alguien razonable se enojaría si, para que pueda construir su casa, le indican cuáles son las mejores herramientas, en qué corralón encuentra mejores y más baratos materiales, qué albañiles trabajan bien y son de confianza...?


Yo estoy por alguna solución -término excesivo- que sintetice lo valioso que hay en los dos extremos: en uno, la certeza de que no tiene sentido actuar ahora como si 2500 años de pensamiento, de búsquedas filosóficas, de puesta en práctica de tantísimos sistemas políticos, etc., se pudieran borrar alegremente para que cada uno se sienta en un universo recién nacido sobre el que puede hacer cualquier cosa -personas incluidas- porque todo vale en nombre de "construir valores con los que yo me pueda identificar".; en otro, la certeza de que tampoco tiene sentido "inculcar" nada, porque como mucho esto puede lograr, y es realmente una expectativa de máxima, que las personas modifiquen sus conductas para hacerlas tolerables, pero en cuanto se relajan o desaparecen los factores de castigo, toda esa presión acumulada de haber estado actuando sin entender por qué, estalla, y estallamos los que andamos por ahí cerca. Bue. Eso. Quizás el fondo del asunto que planteaba el filósofo es simplemente algo en lo que muchos coincidiremos, acerca del valor que tienen las conductas provenientes de valores elegidos más que impuestos. Ahora, el modo de formularlo, y el hecho de hacerlo en una revista de divulgación, me parece que se presta a agarrar para el lado de los tomates.



Y finalmente me acordé cuando en otro emprendimiento progresista, se propuso que pudieran votar los mayores de 16, no de 18. Inmediatamente, alguien planteó que entonces también había que llevar a esa edad la imputabilidad penal que ahora, como para el voto, se clava -¿para cualquier delito?- en los 18. Aullidos de la progresía izquierdosa: qué barbaridad, ¡¡¡fascismo!!!, los jóvenes son víctimas del sistema y no hay que penalizarlos, hay que diseñar estrategias de inclusión (cuáles, cómo y cuándo, no dicen, cómo se evaluará si sirvieron, no dicen, y no dicen tampoco qué hacemos, mientras, los que no queremos ni matar ni que nos maten), blablebli...Y yo, superando el disgusto porque la objeción venía de la derecha más recalcitrante en la que no me reconozco, pensé que esta vez decían algo sensato: porque si se asume que alguien de 16 años está en condiciones de distinguir sutilísimos matices entre cosas todas "buenas" (en tanto legítimas: las plataformas de los partidos políticos), ¿por qué no se va a deducir de eso que, y con mucha más razón, se le puede pedir que discierna entre cosas legítimas e ilegítimas/ buenas y malas, o malas y peores (vgr., que la sociedad capitalista te impida acceder a bienes básicos y tengas una vida horrible es malo, pero no te autoriza a matar al primer gil que se te cruza porque tiene nada más que 20 pesos, y a pretenderte inimputable porque la sociedad blabla )... Y para terminar me acordé de un comentario de un adolescente que estaba internado en algún reformatorio y decía en una entrevista que él -16 años- siempre disparaba de la cintura para abajo, porque de ahí para arriba era intento de homicidio y para abajo, sólo lesiones. O algo así, tecnicismos aparte...pero...¿inimputabilidad?, ¿no sabe lo que hace cuando mata pero sabe -y re bien- lo que hace para diferenciar la sutileza de las penas...? No sé, cuestionable que "la niñez", "la minoría de edad" calce bien hoy en el estereotipo romanticón fabricado hará tres, cuatro siglos; un chico promedio de doce años hoy no es el mismo tipo de chico de doce años de 1800; diría que cada situación merecería un análisis particular, lejos de "imputables siempre/inimputables siempre", cerca lo más que se pueda de estirar todo lo que dé el "in dubio pro reo", incluyendo en el "in dubio" la mayor cantidad de atenuantes que hubiera; y si hay razones que pudieran ser dudosas o agravantes, preferir darlas por dudosas; y si las hay que pudieran ser dudosas o atenuantes, preferir darlas por atenuantes. Pero en otro país, en otra galaxia, no por ejemplo con el sistema penal y judicial argento, que es responsable de delitos aberrantes; porque si de ser culpable, a los 16, 18 o cuando sea, se lo tira en los infiernos de argentinas cárceles y reformatorios, no se resuelve bien nada para nadie; y si se lo absuelve y puesto en la calle a sobrevivir, su expectativa de máxima es regalarse por dos monedas en un Mac Pato's, cuando aparecen decenas de miles de dólares en baños ministeriales...tampoco hay que pedirle peras al olmo.



Y para terminar, pensé que si en otras áreas no se hace caso omiso de lo que otros pensaron, hicieron, descubrieron antes, y funciona mejor que otras opciones, ¿por qué en esta sí? O alguien se va a dedicar meses y meses a buscarle solución al problema del acarreo de mercaderías y personas, quemándose las pestañas, y no va a entender por qué se le ríen en la cara cuando presenta el invento que revolucionará al universo y consumió todo su capital: