21 may. 2005

Yo vine para preguntar 1: ¿dale que votábamos todo?


La democracia parece "natural": fatal, inexorable. Es uno de esos conceptos que cuesta mirar como si fuera la primera vez que miramos. Porque cuando posamos nuestra "mirada" sobre algo/alguien, la posamos incluyendo el barniz de nuestros prejuicios, con bastante frecuencia, de aquello que se nos ha dicho de infinitos modos, que "es así"; esa "naturalización" es una de las mejores maniobras para que el rebaño humano no se pregunte a fondo por las cosas que debiera. Así, por ejemplo, cuando la despojamos de su "naturalidad", resulta perturbadora la idea de que algo se considere bueno y/o verdadero por mayoría de votos. Es una idea verdaderamente inquietante. Según como se mire puede ser grotesca o aterradora. Imaginemos un país donde "la gente" decide, votando:
-cuál es actualmente la capital de Francia
-si el cianuro es efectivo como veneno o es el mejor afrodisíaco
-la existencia o no de la ley de gravedad
-la constitución química del agua
-si está de acuerdo o no con quemar vivos a los pelirrojos de más de 1,50 m

Suena preocupante, ¿no? "Para la mayoría, el cianuro mejoraría su vida sexual." "El 90 % votó que la capital de Francia es Ulan Bator." "La gente votó en contra de la ley de gravedad."
No es que el criterio de la mayoría no sea válido: resulta inquietante que sea el UNICO criterio que legitima decisiones. Por ejemplo, ¿qué pasa si "la mayoría" de una ciudad considera correcto aniquilar a una "raza inferior"?; ¿o si la mayoría vota que un kilo de plumas pesa más que un kilo de plomo? Podría argüirse que, en el terreno de las relaciones humanas, la forma de gobierno, etc., es confiable el voto de la mayoría, que sostendrá luego la opción por la que ha votado...mmmmm.... He participado en votaciones de todo tipo donde la misma mayoría que había ganado reclamaba una votación tras otra: para lograr más terreno, para votar de nuevo "todo menos tal punto", para anular las votaciones anteriores, para cambiar el resultado (¡el que los favorecía!) porque a los cinco minutos se les ocurría otra variable para votar, y así ad nauseam. Favor de evitar lo que veo venir en ciertas mentes: "Ah, pero entonces qué querés, ¿una dictadura?". ¡Por favor! Si no me parece confiable la legitimidad por mayoría, mucho menos la legitimidad por minoría. Termina acá, es una inquietud. Voten ;-) , a ver si les parece "preguntable" la cuestión por la democracia o ya lo sienten parte de lo que "naturalmente" (fatalmente) es así.

PD, de Carlos Abrevaya: "La democracia sirve para ponernos de acuerdo en el proyecto de la casa. No sirve para votar si ponemos o no cada ladrillo."

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