23 jul. 2007

Yo vine para preguntar 79: ¿Que los radicales aportan qué?

La política no es de mi interés (aunque tengo claro que mi guita y yo somos muy del interés de la política). Me refiero especialmente a las discusiones dentro del modelo "democracia de partidos", que no me parece ni remotamente el más deseable de los posibles. Quizás -un "quizás" muy dubitativo- la democracia ssssí..., pero no este sistema de concretarla. Tal vez no haya dudas de que es el menos indeseable de los conocidos, -o sí, pero es lo menos de lo menos políticamente correcto expresarlas- pero no me parece un motivo para dejar de buscar superaciones. Ahora, la trampa perversa del sistema es hacer que se dejen de pensar alternativas serias; alternativas quiere decir precisamente, que sean otra cosa; como si votar al sirviente A o al sirviente B fuera la gran diferencia. Ah, cierto, "el sistema democrático es el mejor porque provee las herramientas -votaciones- para que en todo caso, los males se corrijan". ¿Sí? ¿Algún mal relevante se corrigió así? ¿gracias a este sistema? Qué bueno, el sistema nos provee una herramienta para que modifiquemos radicalmente...¿al sistema? ¿Sí? ¿Peticionar a las autoridades? ¿Protestar pacíficamente?; ¿tan pacíficamente como el sistema trata a los desnutridos, los explotados laboralmente, los sin vivienda?
Como dice lacónicamente y con acierto un personaje de una novela que me prestó el camarada, "la izquierda legal es agua seca". Entiendo "la izquierda" como cualquier sector que se plantee la necesidad de cambios radicales para paliar las brutas desigualdades en el acceso a los bienes, de todo tipo. Lo de Jauretche, "Emparejá y largamos". Después, sí ,que cada uno tenga más o menos según la mucha o poca onda que le ponga al esfuerzo, laburo, etc.


Digo, ¿de qué "gobierno del pueblo" se habla en países como los nuestros donde "el pueblo" está bien pero bien fregado, especialísimamente por los que eligió para gobernar? Yo pertenezco a los "privilegiados" que tienen comida diaria, luz eléctrica, agua corriente y trabajo, pero miro y siento qué le pasa a la mayoría en mi país, en estos países de por acá. (y los países de "por allá", que suelen ponerse como ejemplos de democracias capitalistas con cierta equidad, la logran exportando "por acá" las lacras del conflictivo maridaje democracia + capitalismo: vgr. micro, beneficios remitidos a los accionistas de una cadena tipo call center en Münich, logrados por tener -high tech mediante- empleados y sueldos argentinos) ¿De qué "representación" se habla cuando, y sin hacer distinción de partidos para este caso, instalados en el cargo electivo, la amplísima mayoría de "representantes" se representan primero y decididamente a sí mismos y luego, a los intereses económicos que podrían mantenerlos en el poder o eyectarlos violentamente?


Para mí, no es digna de defenderse por sí misma una democracia que no da solución -y no parchecitos electoralistas- a cuestiones tan básicas como el hambre, la falta de vivienda, las desigualdades disparatadas en el acceso a herramientas de producción, la educación en una menos flagrante inequidad de acceso y de ofertas, la seguridad en todas sus dimensiones -no quiero elegir: o bancarme un secuestro exprés porque "el sistema" es el culpable de la delincuencia y hay que "cambiar otras cosas" que nunca se cambian, o bancarme el choreo a cuatro manos de empresarios nacionales, de multinacionales y sus lacayos: no tengo por qué bancarme ninguna de las dos cosas y una democracia como corresponde, debería al menos disminuir las ocasiones de sufrir ambos. Esta democracia más bien ha venido aumentando las ocasiones de padecer ambos espantos.
Bueno, una democracia como la de nuestros países "periféricos" (qué digno término) no es digna de defenderse por sí misma decía, lo cual no quiere decir que no haya que defenderla en ciertos casos. El mismo caso en que defendería/ votaría a Macri, en un ballotage nacional Macri/Hitler, Macri/Deng Xiaoping (aunque para los negocios son una luz los dos, je) , Macri/Perón ;-).


Bien. Pero gracias a la política, a la democracia y al derecho de la libertad de expresión, encontré esta perlita en un diario, que tiene, concentrado en exquisito laconismo, un gran potencial de humor:





"El radical Morales afirma que le suma “energía” a la candidatura de Lavagna ".








No lo conozco al compañero Morales, pero es un capo. No tanto como Fontanarrosa, pero si practica...

-Primero, resulta que en Argentina hay un partido... "Radical". Cierto, existe, me había olvidado. Ejem...y es éste que hay. Nótese lo jacobino de su plataforma. Las clases altas viven realmente aterrorizadas, hace décadas, por las acciones revolucionarias (radicales) que puedan emprender miembros de semejante partido. Que no sé cómo le dejan llamarse así, todo un atentado a las sólidas y venerables bases de la democracia.


-Después, y esto es mejor habida cuenta de las experiencias con gobiernos radicales de los últimos 20 años, el camarada Morales supone que su partido puede aportarle algo positivo a...a algo, a alguien...este Morales, cómo me hace reír.

-Pero lo mejor es pensar al radicalismo aportando algo como "energía". Porque si hubiera dicho "honestidad, dignidad", bue, blabla folclórico, pero no, van a aportar "energía"...A mí que me gustan los oxímoron: "el enérgico radicalismo de Argentina...".

-Y todo este esfuerzo es para apuntalar...la candidatura de Lavagna, que peleará realmente a brazo partido, por el vigésimo lugar. Con alguna de las ramas y ramitas de la izquierda.

Bueno, una alegría. Tengo que leer más a menudo la sección de "Política".

3 comentarios:

Nathalie X dijo...

El otro día leí en nuestra sublime "Miscelánea de Schott" la frase: Si una persona te ofrece democrácia y otra una bolsa de trigo ¿Qué grado de hambre hay que tener para preferir el trigo al voto?

Te quiero,

Nat.

Sangre Azul dijo...

Yo sí lo conozco a Morales y es un imbécil nomás.

Marina dijo...

Gracias, Nat. Lo fastidioso es que haya que elegir: o bolsa de trigo o democracia. Pero remite a un interrogante más de fondo, ¿capitalismo y democracia, se puede?, ¿un dinamismo económico que tiende -ya lo vemos- a la extrema concentración de la riqueza, conviviendo con otro dinamismo que plantea la igualdad? Las democracias occidentales pretenden diluir o postergar el conflicto: el sistema político otorga en los papeles todas las libertades teóricas como derechos (tooooodos tenemos *derecho* a la vivienda, a la atención sanitaria, al trabajo, bla), y el sistema económico impide que esas libertades teóricas se concreten en cuanto amenacen retirar una porcioncita de la torta de las garras de empresarios, terratenientes, especuladores financieros y demás. Pero "hay libertad", viste? En fin, a un tipo que ve cómo se cagan de hambre él y su familia mientras en un baño ministerial aparecen, abracadabra, doscientas lucas, -un vueltito, para el nivel de coimas que se suele manejar- no sé por qué hay que pedirle que defienda la democracia porque puede "opinar" en contra del gobierno (ojo, sin exagerar tampoco). Es más, respecto de la democracia: la sola idea de decidir por mayoría lo que es bueno me parece inquietante. No digo que la mayoría siempre se equivoque pero igual de disparatado es pensar que acierte siempre; que cualquier mayoría en cualquier circunstancia histórica la emboque siempre... No sé, debería completarse lo de la mayoría con algún otro criterio. Igualmente inquietante me parece que para vender garrapiñada en la calle o para ordenar latas de arvejas en un super hagan falta ciertos requisitos y para elegir gobernantes, alcance con existir.