31 ene. 2006

Yo vine para preguntar 52: ¿Ustedes subrayan los libros? ¿Y la Biblia?

Apartado laico: de adolescente, descubrí que no me aguantaba ir leyendo y "callarme" todo lo que me iba despertando la lectura. Así que mis primeros subrayados y marginalia son de los 15, 16 años, primeras formas de autonomía, porque creo que a los 9, 10 años, consideraba a mis libros sujetos a la vigilancia materna/paterna, que suponía- y mal ;-) porque ellos son subrayadores de ley- hubieran desacordado . Mis lecturas siempre fueron variadísimas, caóticas: no hubo ni hay temas que no me interesen. Detecto grados de complejidad de ciertos temas (me refiero a las lecturas de no-ficción) que me los hacen arduos, tengo grados de interés variables según los géneros (en cuanto a ficción, le perdí paciencia a la novela por ejemplo) pero desinterés, ninguno.
Aparte de los subrayados, flechas, diagramas, círculos y todas las formas geométricas que poblaron y pueblan mis textos de estudio, mis textos de placer también están así habitados. A veces se trata de un impulso visceral, estoy leyendo y el impacto que me produce adentro una frase se traduce instantáneamente en una marca con el lápiz, un subrayado, un signo de exclamación; los signos de pregunta remiten a todo lo que me gustaría conversar con el autor porque no lo entiendo o porque no acuerdo en absoluto. Los signos de exclamación pueden expresar una genuina admiración o algo como "¿¡Cómo dice semejante disparate?!".También marco los ecos que me remiten a otras lecturas o a otros discursos (textos literarios, canciones, películas); a veces creo detectar algún plagio, entonces pongo algo como "igual a Fulano en tal texto", o "a quién se le ocurrió primero?". Uso además onomatopeyas del tipo "mmmmmm" dubitativo, "grrrrr" furioso o "berp" de náusea.
Pero tengo amigos militantes en la línea contraria: sienten que todo eso "estropea" el texto, que lo ensucia, etc. Para mí es como dialogar con el autor, como sacar de algún modo todo lo que me repercute, y en ese sentido, si publicara libros, me encantaría que mis lectores los subrayaran y marcaran como quisieran. Me gustaría mucho gestar ese tipo de diálogo. Tampoco me molesta, y suelo aclararlo antes de prestar libros, que sean subrayados por otros, siempre que se conserven legibles y que el subrayado no implique hacerles bajorrelieves a las páginas, a fuerza de puntas muy afiladas o usadas con excesiva pasión ;-).
Apartado religioso: cuando empecé a leer la Biblia a los 15, 16, no como un objeto de estudio o de curiosidad, sino como el diálogo que el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob (nombrarlo así me gusta mucho) quiere mantener con nosotros a través de distintas formas literarias y de la experiencia de hermanos y hermanas en estas búsquedas, me di cuenta de que hubiera subrayado...todo!.
Como siempre intenté ser coherente con lo que creo o descreo, cuando decidí que quería participar en la Iglesia, un poco después de elegir bautizarme a los 14 años, me dije: "Yo no puedo decir que soy católica si no tengo idea de lo que dice la Biblia, de lo que 'me' y 'nos' dice ahí". Así que ahí empezaron las lecturas ordenadas, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, después las lecturas cruzadas según temas, después y al mismo tiempo lecturas aleatorias según las circunstancias de la vida. Siempre con las introducciones y las notas al pie, que me ayudaron muchísimo. El conflicto ético con el subrayado lo resolví del siguiente modo: de los Evangelios no subrayé ni subrayo nada porque es una forma de decirme y de decir que ahí está todo lo esencial, destacar algo sería como quitarle importancia a otra cosa, y no es lo que quiero expresar acerca de los Evangelios. Si bien diríamos que toda la Escritura está orientada a Cristo, en los Evangelios, El es el protagonista, así que dejarlo libre de subrayados para mí es como reconocer su lugar esencial. Lo demás, tanto del Antiguo como del Nuevo TEstamento, sí, y además de los subrayados, en la Biblia más antigua que tengo, una Latinoamericana de tapas flexibles verdes, tengo anotadas algunas fechas significativas en que tal o cual pasaje me ayudó a vivir una situación, me fue un camino abierto donde no veía salida, me cuestionó, me desorientó, me alegró, etc.
Ahora estoy viendo además que el lomo de esa Biblia muestra algunas partes más ennegrecidas que otras , así que me fijo y resulta que por donde más caminé bíblicamente, según los matices del uso que se ven en el lomo, es:
-parejito por los Evangelios de Lucas y de Juan y por los Hechos.
-el Génesis y el Exodo
-después el Evangelio de Mateo
-todo el bloque de profetas desde Isaías y sigue hasta incluir Job, Proverbios, Cantar, Rut, Ester, Sabiduría, Sirácides.
-casi igual de transitados, todos los Salmos.
Me gusta que no haya partes sin esas huellas: ninguna página conserva, vista desde el lomo, su matiz original. Me gusta porque implica un vínculo, implica haber recorrido toda la Palabra de Dios, implica que así como el Amor deja huellas en mi vida, yo dejo huellas de mis búsquedas, de mis estares con El en su Palabra.

14 comentarios:

Alemama dijo...

No he alcanzado a leer la entrada pero puedo decirte es....que sí :( que los subrayo, y la Biblia también, pero eso sí, con lápiz de grafito "para borrar" cosa que nunca llega....doble falta... ¡pero sólo MIS libros! que los tengo por cientos ¡y sin calle Corrientes! aunque ahí he conseguido unos muy buenos alguna vez. En Chile son caros.

Gracias por el dato de las 100 palabras. Sigo leyéndote.
Un abrazo

Aeronauta dijo...

Así que conversa, eh? Yo algo de eso tengo. No siempre supe lo que desde chica se me dió: el bautismo, ser hija de Dios y miembro de su Iglesia, etc. Creo que el habérselo persido hace que se aprecie mejor la gracia de conocer amar y servir a Dios.

Oye, un detalle: Nunca pongo la Biblia en el suelo a sabiendas. Es la palabra de Dios y como Dios es una sustancia simple, considero su Palabra como a Dios mismo y es mi modo de respetarla. Sí subrayo la Biblia y pienso que TODA es tan importante que me da cargo de conciencia por los que leerán quizás ese ejemplar, pues habla mucho de tí y me da pudor, además que al otro puede decirle otra cosa. La Escritura es inagotable ¿No?

Eduardo Mangiarotti dijo...

Hmmm... yo no subrayo mucho porque tengo un pulso espantoso. Pero si tomo nota (suelo leer con cuaderno, papel o pc a mano), y sobre todo, uso indiscriminadamente post-its, que es a mi juicio uno de los inventos del siglo, y una de mis adicciones (tengo un afecto desordenado por los articulos de libreria).
A mi con la Biblia me paso al reves, no la subraye nunca para rezar, pero mis clases de exegesis eran tan buenas y me daban tantas papas para profundizar en mi lectura personal que la termine llenando de subrayados, notas y papeles. Igual tengo dos biblias (bah, tres, pero una no la uso tanto). La de Jerusalen para estudiar (recontra-baqueteada), y una de America (no Latinoamericana) chiquita que llevo a todas partes y que uso para rezar. Pero esta bueno "perderle el respeto a la Biblia" en ese sentido. Los judios tienen un dicho, que es "los libros sagrados ensucian las manos". A fuerza de estudiar la palabra se va notando esa huella en sus hojas y en nuestros dedos manchados :). Te voy a pasar un texto re-lindo de San Efren sobre la palabra, esta muy copado.

Marina dijo...

Arriba y muy lejos: sí, conversa y convirtiéndome ;-), bautismo a los 14, comunión a los 15, participación en grupos eclesiales desde los 15, confirmación a los 18 y seguimos . De todos modos el inmenso testimonio de amor de mi padres: él, socialista fervoroso primero, desencantado luego , ateo fervorooso primero y luego agnóstico civilizado, y ella, ferviente católica desde siempre, creo que me dio un piso muy interesante para entender vitalmente qué es eso del respeto, de la libertad de conciencia, y finalmente, del amor. Por lo demás, Eduardo, juas, yo entro a una librería (Teorema, en Palermo, ponéle) y me pasa que primero compraría algunas cosas para luego ver qué uso darles. Hay lapiceras para usar las cuales hasta me pondría a escribir una novela ;-).
Además: también tengo 3 Biblias: una latinoamericana que fue casi mi "primera", y la amo pese a que algunas notas al pie y algunas traducciones me parecen muuuuuy sesgadas ideológicamente, pero la quiero igual. Otra latinaomaericana más "para la cartera de la dama" que uso pastoralmente porque un problema serio en el trato con adolescentes es que no entienden 2 de tres palabras, de nada que escuchen, y menos de la Biblia. Así que cuando "el jefe de los publicanos se subió a un sicomoro", ya están más que perdidos. Si se puede usar una traducción más cercana, al menos para un primer acercamiento y para no tener que interrumpir la lectura o desviar la atención del asunto explicando esas dos de tres palabras que no entienden, mejor. Y otra que es más o menos reciente, tiene como un rollo de la Torah en la tapa y es "LA Biblia, Palabra de Dios", de Sociedades Bíblicas Unidas y Paulinas, está presentada como "La Biblia de estudio-edición misionera" con firmitas del Celam y demás y me resulta muy cercana y con muy buenas notas e introducciones. Eduardo, lo de San Efrén, sí, cuando quieras.

isladetera dijo...

Toc toc. ¿Se puede? Llegué a aquí paseando y me ha sorprendido... Siempre he estudiado subrayando, incluso he fotocopiado apuntes para volver a subrayarlos porque mi mente lo que graba es el instante del lápiz pasando bajo las palabras. Y cuando descubrí la Biblia como El Libro, me fue imposible no subrayarlo!!! Las novelas no, sí alguna poesía, pero siempre cuando leo mensajes del Papa, alguna encíclica o lo dicho, la Palabra de Dios. Cuando lees 'Somos salvados por la muerte de Jesucristo que pagó por todos nuestros pecados' hay que gritar 'amén!' aunque la familia esté dormida y subrayar (eso sí, a lápiz) con una sonrisa.

Dios no está en 'ese libro', desde luego no como está en la Eucaristía (que no es que esté, es que es :D ), pero ha sido hace poco cuando he aprendido lo que dice arriba y muy lejos, ese respeto por Su Palabra porque se ha integrado una polaca en mi grupo de oración y a la pobre se le desencajaba el rostro cuando veía que alguno dejábamos la Biblia en el suelo. Cuando nos contó que le parece una falta de respeto, me dio envidia su sensibilidad y creo que tiene mucha razón.

Uys, menudo rollo para ser una presentación. Ah! intenté lo de los post-its pero se me rompió una Biblia de gorda.

Eduardo Mangiarotti dijo...

¡A mí me pasa exactamente lo mismo! Sobre todo con los cuadernos... no soy yo, es el nerd compulsivo que vive en mí. Lo de Latinoamericana no lo decía por desprecio, sino porque me encanta la de América, que mucha gente no la conoce porque es muy nueva todavía (comparada con el Pueblo de Dios, Jerusalén o Latinoamericana), pero es muy buena en general la traducción (y esto lo digo pensando en la pastoral y la oración) y sobre todo muy buena porque es la única Biblia con nota por perícopa además de tener grandes introducciones, un vocabulario piola, y otras cosas. Así que trato de hacer obra de difusión. Algo que me olvidé es que no la subrayo pero además de las clásicas tarjetitas voy guardando en papeles y pegando en las hojas en blanco de mi Biblia chiquita textos que me gustan, poemas, etc.

La de los globos, para no aburrir dijo...

Franca...mente me has inspirado y dejé una entrada con una introducción contando de este post tuyo. Está interesante esto, ¡mira por dónde!

Ojo, no es spam, sólo para que no parezca cumpleaños. Gracias por tu larga e interesante respuesta.

Me parece bien el uso de biblias con más lenguaje coloquial, pero uno extraña los textos "de siempre" como que decir "os", "vosotros", etc le da una solemnidad que le viene bien para hacer la diferencia. Claro, si debes explicar cada término, ¡me quedo con la Latinoamericana, pero ni le miraría las notas! ;)

También en mi blog hay reacciones sobre tu tema. Saludos.

Eduardo Mangiarotti dijo...

Ya puse el texto de San Efrén en mi blog, cuando quieras lo podés ver.

Sangre Azul dijo...

Ningún libro, menos que menos la Biblia. Me parece arruinar el libro y además otro que lo vaya a leer no tiene por qué bancarse mis gustos e intereses.
Por otro lado, nunca encuentro las cosas que me parecen interesantes en los libros al menos que los tenga digitalizados, citar es un parto. Además me encanta ver en libros viejos anotaciones de otros lectores, es como que le dan más vida al libro.
En fin, todo un paranoico yo.
PD: ¿No ibas a hacer un informe sobre las lecturas veraniegas? Es que interesa mucho.

Anónimo dijo...

Hola, franca, ¿qué es de tu vida eclesial en estos momentos? ¿tenes participacion activa en algun grupo? ¿sos monja? Abrazo fraterno de un seminarista cordobes

Marina dijo...

Usuario anónimo: algún nick o nombre?, porque "usuario anónimo" es muy impersonal y más para hablarle a un hermano en la fe ;-)¿seminarista en Córdoba capital? o...? haciendo Filosofía o Teología? sí, participo en un movimiento eclesial, desde los 19 años. Tengo una comunidad con la que me reúno semanalmente y distintos servicios pastorales según los años, generalmente, sirviendo a adolescentes y a jóvenes. No soy monja. Otro abrazo

Marina dijo...

Ah, perdón: Sangre Azul, la reseña seria quedará pendiente, temas de salud de mi viejo que me tienen de acá para allá. Así al vuelo digo que estuve leyendo y viendo, con mucho fruto:
-El queso y los gusanos, la cosmovisión de un molinero del siglo XVI.
-El séptimo sello, de Ingmar Bergman, impresionante
-La división 317, una bélica francesa sobre la guerra en Indochina 1954
-La selección argentina, selección de cuentos contemporáneos, aunque yo sacaría unos 4 que me resultaron inabordables por el estilo vacuo y un tono general muy estático, aburridisimo.
-Del cielo a casa, cuentos de Hebe Uhart...a veces la mencionan como "la mejor cuentista argentina viva" y me parece un globo un poco inflado, pero, globalmente -cuac ;-) - me gustó.
-Mi amigo Totoro
-Todo lo que puso Hernán de Castellani en su página (http://www.hjg.com.ar) y sus diferentes blogs, lectura no completa aún.
-El triunfo de la voluntad, me pareció excelente como película de propaganda, y un día antes había visto completo El acorazado Potemkin, lo mismo.
-Dos de espadachines y de honor en la España del siglo XVII, que me apasionaron, si bien como puse por ahí, le perdí paciencia a la novela y no esperaba disfrutarlas: El capitán Alatriste y Limpieza de sangre, de Pérez Reverte.
-La seguridad de los objetos es una peli que cuando la vi recomendada en mi post 43 recordé que me había gustado mucho. No la pude volver a ver pero en cualquier momento. Valentín, idem, y los libros Cartas del diablo...y Cada persona es una historia sagrada, esperan relectura.
-De Wodehouse había leído en castellano y prestados Dejádselo a Psmith y El club de los zánganos. Pasión total. Luego me regalaron Guapo, rico y distinguido. Y tengo en mi compu más de otras diez obras pero en inglés que en cualquier momento respiro hondo y las abordo.
-París Texas y Great expectations quisiera verlas cuanto antes.
-Borges, Ficciones de nuevo y otros como Historia universal de la infamia, Historia de la eternidad, y más, en el tomo I de sus obras comletas por Emecé.
-Historias de América latina, desgrabaciones de entrevistas de Gianni Minà a distintas personalidades (Jorge Amado, Rigoberta Menchú, Luis Sepúlveda) de A Latina. Medio panfletín y con todos-todos los lugares comunes esperables de la izquierda latinoamericana pero en general interesante.
-Carta a un religioso, de Simone Weil, y fue un hermoso encuentro.
-La novela de Perón, de Tomás Eloy Martínez, porque nunca había leído nada novelado sobre el peronismo y quería darle una oportunidad a Martínez después de El vuelo de la reina que me pareció una bosta. Me gustó.
-En SArmiento 1566, Bs. As, encontré una librería de viejo...rara...muchos libros de temas nacionales, ahí estaba por ejemplo Camperas, de Castellani pero no lo llevé porque me alcé con otros dos y no había presupuesto: una historia de La forestal, que me gustó más que nada por las fotos del ARchivo gral. de la Nación que trae, porque la historia en sí la conocía, y otro, "Ensayos argentinos". La colección se llama "Historia popular" y estos libros son del '71. Bueno, toda la librería parece como suspendida en el tiempo, muchos libros me hicieron acordar a los textos de lectura y de estudios de mis viejos entre el '43 y 53 digamos.
-Tengo 6 cds llenos de grabaciones de Dolina (lo escucho desde el año '87)que no tenía y las estoy disfrutando de a poco.
ffff, por ahora...un abrazo

hna josefina dijo...

Bueno! Me leí todo de un saque, y que hoy no pregunte Arriba y lejos cuánto tiempo me lleva el blog!...
En el convento usamos los libros en común, o sea que no se puede subrayar. Los míos -Biblia (de Jer.), Nvo.Test.(latino-americana), Constituciones y alguno que otro más... sí los subrayo y les paso el resaltador en algunos lugares que me afectan mucho.
Segundo: Muy bueno el listado de películas y lecturas vistas y leídas. Hicimos bien en aportar porque parece que aprovechaste. Ya me recomendarás algo en especial.
Un abrazo y que todo vaya bien!

Marta Salazar dijo...

Hola, buena idea la de realizar esta encuesta.

No, no subrayo ningún libro (salvo los textos de estudio, a veces).