13 nov. 2005

Yo vine para preguntar 39: a mí me sirven , ¿y a vos?


Esta frase se me cruzó en uno de esos momentos en que te cae "la" frase para "la" situación de vida; después la adopté, es de Gramsci : "Con el pesimismo de la razón y el optimismo de la voluntad."
Esta otra la encontré después y me gusta más la síntesis, y, obviamente, la referencia religiosa
;-) "Hacer como si todo dependiera de nosotros y esperar como si todo dependiera de Dios", de San Iñigo de Loyola

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Si hay alguien a quien le temo por sus ideas maquiavélicas es a Gramsci. Lo que no se ha logrado por la lucha de clases ni el ateísmo lo están logrando por sus ideas metidas por los márgenes de la cultura, incluída nuestra Iglesia, blanco muy principal.
El tipo fue brillante, extraordinario, con fama de mártir, por lo mismo, es satánicamente influyente.
Eso no quita que tenga frases maravillosas, ideas bien expuestas en sus cartas, etc. por algo arrrastra como lo hace, pero que le temo como al Islam, le temo.

Marina dijo...

Bueno, prefiero los comentarios con alguna identidad más que anónimos. Aunque sea una identidad blogger, como la mía, o la de tantos donde no hay documento ni dirección pero sí algún dato más personal. En lo que a mí respecta, me fijo en la verdad, y la frase de Gramsci refleja la verdad de lo que me ha pasado muchas veces. Conozco perfectamente la extracción ideológica de Gramsci pero de nuevo me fijo en lo que me parece rescatable: si Hitler dice " la capital de Francia es París", vale, es verdad, y si Teresa de Calcuta dice "la capital de Francia es Washington", es un error; la verdad de esas proposiciones no dependen del sujeto que la enuncia...honestidad intelectual. Así que bue: no, no le temo a Gramsci, y al Islam, tampoco ;-).

En nombre propio dijo...

Querida Franca: Ésto es lo que creo respecto a todo lo que pasa en el oscurecimiento de la fe y sus consecuencias:

1 El que mora en el secreto de Elyón pasa la noche a la sombra de Sadday,
2 diciendo a Yahveh: "¡Mi refugio y fortaleza, mi Dios, en quien confío!"
3 Que él te libra de la red del cazador, de la peste funesta;
4 con sus plumas te cubre, y bajo sus alas tienes un refugio: escudo y armadura es su verdad.
5 No temerás el terror de la noche, ni la saeta que de día vuela,
6 ni la peste que avanza en las tinieblas, ni el azote que devasta a mediodía.
7 Aunque a tu lado caigan mil y diez mil a tu diestra, a ti no ha de alcanzarte.
8 Basta con que mires con tus ojos, verás el galardón de los impíos,
9 tú que dices: "¡Mi refugio es Yahveh!", y tomas a Elyón por defensa.
10 No ha de alcanzarte el mal, ni la plaga se acercará a tu tienda;
11 que él dará orden sobre ti a sus ángeles de guardarte en todos tus caminos.
12 Te llevarán ellos en sus manos, para que en piedra no tropiece tu pie;
13 pisarás sobre el león y la víbora, hollarás al leoncillo y al dragón.
14 Pues él se abraza a mí, yo he de librarle; le exaltaré, pues conoce mi nombre.
15 Me llamará y le responderé; estaré a su lado en la desgracia, le libraré y le glorificaré.
16 Hartura le daré de largos días, y haré que vea mi salvación.
(Salmo 91)
Otra cosa es que le tema a cierto tipo de influencias que no están con nosotros ..ergo.... ¡al menos, retardan la llegada del Reino en plenitud!
Un sólo personaje es absolutamente perverso: Satán. En toda criatura hay huellas de Dios,como "la verdad", eso creo. También en Gramci, obvio: No es ángel caído, pero no recogía con el Señor tampoco.
Saludos y seguiré viniendo con asiduidad. Me gusta lo que escribes.

Marina dijo...

Todo bien ;-), un abrazo