7 dic. 2005

Yo vine para preguntar 48: ¿Creer o reventar?


(es un borrador rápido en medio de una y otra reunión de laburo, me gustaría pulirlo...)
No. Asumo que son tan particulares los caminos por los que uno llega, permanece, va y viene en y de la fe, que es medio insensato buscar patrones. Alguno llegará por ahí, porque entre creer y reventar, eligió no quedar como un sapito aplastado por el camión de las 'evidencias'. Pero al menos a mí, cuando escucho esa frase, me sale "No". Digo que no es ni fue ni quiero que sea mi camino, mi motivación para creer.
Un Dios que me pusiera ante la alternativa de creer o reventar me transformaría en el perrito de Pavlov: a tal estímulo (las "pruebas"), tal respuesta (la "fe", pero qué mérito, si no te queda otra, ¿a Dios le gustará que le creas porque no tenés más remedio?...).
Así que puedo: creer, dudar, creer algunas cosas con más convicción que otras, decir "Esto no tengo idea por qué pasa", asumir que haya leyes naturales o excepciones que desconozco, darle cabida a lo impredecible, no saber si creo a veces, murmurar "Y...no sé" cuando realmente no sé, percibir la fe algunos días con más claridad que otros, no sacar a Dios de la galera frente a lo inexplicable ("Dios existe" no es la consecuencia sensata de que algo le resulte inexplicable a nuestro cerebrito), enojarme con Dios, decirle con toda libertad que para qué me dio razón si tantas veces me la desborda (y no siempre sé cuándo me topo con el misterio que es exceso de verdad y bienvenido el desborde, o cuándo el 'misterio' es la coartada para no ir al fondo de lo que me cuestiona), llorar por las contradicciones sin que la fe me 'consuele', decir otra vez "Y no, no sé cómo es esto". Creer, sí, básicamente , en El que nos puede abrazar con todo eso. Y en medio de todo, sí, una obstinación mía (un poquito) y la gracia (casi todo): querer amar, siempre, hasta el final, con pasión, afirmar la vida, hacerle un corte de manga a la muerte y anticipar cada día la victoria del Amor. Con eso de "Seguir a Cristo hasta el final..." (a que se imaginan la cruz ...;-) "...hasta el final, o sea, hasta la Resurrección" ;-)

5 comentarios:

Erszebet dijo...

q lindo post! :)

a mi tampoco me gusta nada esa expresion ('creer o reventar') x justamente lo q vos decis, se olvida de tooooodos los matices (y me encanto la analogia con pavlov!).

x el tema mas en concreto... a mi me inculcaron esa idea de fe en el colegio y fue terrible. cno un Dios q realmente no te entiende (ni te acompaña) sino q poco mas no esta ahi para cagarte a pedos cuando te equivocas (xq no te podes equivocar!). es una suerte q yo haya cambiado eso, y ahora lo vea distinto. y crea en un Dios q me acompaña y me ayuda y me apoya (aunq , debo decirlo, no creo en todos los dogmas de la iglesia). pero en fin, sin duda 'creer o reventar' no alcanza para nadie q realmente se 'meta' en los temas...

Marina dijo...

Gracias, erszebet, seguí animándote a buscar al Dios que es la Verdad y libera y perdona y exige y entiende y cuestiona y... no nos aburrimos nunca los que buscamos a Dios ;-) Me di una vuelta por tu blog pero lo voy a leer más tranqui en unos días. Un abrazo.

Mumiç dijo...

tiene sentido. . .

Erszebet dijo...

jaj pasa tranqui y no es verdad... hay mucho Dios q buscar... igual por suerte ahora entendi q Dios esta ahi... es como un padre pero no como un padre de verdad... es mejor... es como un padre q esta atras tuyo para agarrarte cuando te caigas..... si o si, incluso si te olvidas q esta. como las redes de los trapecistas. y q no te va a soltar x nada en el mundo!

Francisco dijo...

Dostoievsky habla de este tema en "Los hermanos Karamazov". Dice que la Iglesia católica (y se ensaña en particular con los jesuitas) ha "corregido" la obra de Cristo, fundándola en el milagro, el misterio y la autoridad. Ésto porque Dios dió a los hombres una libertad que sólo muy pocos elegidos pueden soportar (véanse las tentaciones de Jesús en el desierto). Para el resto de nosotros, el Gran Inquisidor nos dedica ésto:

"La independencia, la
libertad de pensamiento, la ciencia, los habrá extraviado en tal laberinto, colocado en
presencia de tales prodigios y tales enigmas, que los rebeldes furiosos se destruirán entre
sí, y los otros, los rebeldes débiles, turba cobarde y miserable, se arrastrarán a nuestros
pies (de la Iglesia)gritando: “¡Tenéis razón! Sólo vosotros poseéis su secreto. Volvemos a vuestro lado.
Salvadnos de nosotros mismos.”"

Creer o reventar: Este dilema se le plantea entonces -para el personaje de Dostoievsky- a quienes no saben soportar su libertad.

Lectura imprescindible. Puedes aprovechar (si aún no lo has hecho) para leerlo, Franca, tus vacaciones. Si no entero (es pesado pesado), al menos el capítulo V del Libro 5to sobre la leyenda del "Gran Inquisidor".