1 dic. 2005

Yo vine para preguntar 46: ¿Avance histórico de las mujeres en el poder?


(si son tan amables, los que no lo han hecho, visitar el yovineparapreguntar 43 y recomendar. Gracias)

Así titulaba recientemente nuestro gran diario argentino una referencia sobre la profusión de mujeres en ministerios, corte suprema y demás organismos.
1) Tiene un tufillo a "porque sí", a priori , es deseable que las mujeres estén en el poder. Yo pienso que es deseable que las personas competentes, capaces y sensatas (¿hay, con las 3 cualidades?) estén en el poder. Si se llaman Nahuel o Ayelén me importa un adarme. (ehhh, no lo tenían al adarme, no? ;-) )
2) Vinculado con ese necio o ingenuo júbilo porque haya mujeres en el poder, me acuerdo de la imbecilidad de la ley de cupo. No me parece que a esta altura del partido las mujeres tengamos necesidad de discriminación positiva ni de favores parlamentarios para estar donde se nos cante. Todo eso me parece humillante y paternalista, como si me dijeran "Pobrecita, vos no podés sola, no tenés con qué, no te podés ganar un lugar, necesitás que te lo den por lástima o por obligación". Si no estamos en algunos lugares será: porque no se nos da la gana/porque no nos ponemos 100% las pilas/porque todavía no tenemos las capacidades/porque democracia mediante, no convencemos al electorado/otra vez: porque no se nos canta. Yo no piloteo aviones ni soy bióloga molecular ni chofer de micros larga distancia ni boxeadora ¡¡¡¡porque no se me canta!!!!, no me lo impiden una conspiración del "sistema patriarcal judeocristiano" ni la cultura falocéntrica ni un corno, no se me canta, ¿qué parte no se entiende?. Las leyes de cupo no establecen un cupo "para mujeres" pero sí un porcentaje respecto de los sexos. Entonces, digamos, si hubiera que elegir 100 diputados y no hay (porque están haciendo otra cosa, porque no les interesa, porque las que hay son impresentables) mujeres competentes, sensatas, capaces, tenés que poner a 30 taradas , porque "tiene" que haber un X porcentaje del otro sexo. Igual al revés.
3) Vinculado con todo lo anterior, me vienen los ecos estilo "Porque la mujer en política es más honesta, le aporta una cuota de humanidad que los hombres no, etc.": claro, pienso, las mujeres, per se , son honestas, humanitarias, inteligentísimassssssss; valgan como botones de muestra: la Tatcher, Nina Juárez, la esposa de Ceaucescu, Isabelita Perón, Matilde Menéndez, Condoleeza Rice, Amira Yoma, Claudia Bello, María Julia Alsogaray, Elena Cruz... todas de exquisitas inteligencia y sensiblidad.
4) Finalmente: ¿el avance histórico de la mujer se refiere entonces a que los cartelitos de los despachos digan "Ayelén" en vez de "Nahuel"? ¿No tiene nada-nada que ver con que sigamos cobrando sueldos menores por iguales tareas? ¿No se relaciona en absoluto con los jueces que absuelven violadores porque, versión tosca de su jerga técnica, "qué querés, mirá cómo iba vestida"?; ¿no tendrá una pizca que ver con el hecho de que estar embarazada y/o querer tener hijos no sea causa de discriminación laboral? ¿Ni un poquito de relación con que la enorme mayoría de las vícitmas -muchas, mortales- de violencia doméstica son mujeres? Digo, si Ayelén en el ministerio, en la secretaría, va a laburar para cambiar eso, ok; pero si todo el festejo es porque hay más cartelitos y tarjetas de visita que dicen "Ayelén" en vez de "Nahuel", ay ay ay qué mal que andamos...

Y copio esto que vi recién y me gustó, en http://www.dosdedos.blogia.com

El otro lado
No sé donde, el otro día leí que preguntaban "si fueras del sexo opuesto ¿qué harías que ahora no podés hacer?". Y me quedó la pregunta dando vueltas... Y llegué a una conclusión: no hay nada que quiera hacer y no pueda por ser mujer (inserte aquí sesudo análisis sobre la realidad de la mujer). Sumado a eso y teniendo en cuenta que a diferencia de los hombres, puedo gestar un bebé... Sé que soy una chica con suerte.

3 comentarios:

Milkus Maximus dijo...

Franquita: excelente.
A la larga uno se da cuenta de algo simple: el no-pensar de las mujeres respecto de algunos temas se limita a 3 palabritas que los hombres invocamos frecuentemente y que ellas no dicen pero llevan inscriptas en sus genes tanto como nosotros: "no-me-interesa".

dosdedos dijo...

Gracias por traerme acá.

Sólo quería compartir otro artículo que creo que toca de refilón el tema que trata éste.

http://dosdedos.blogia.com/2004/121901-el-feminismo-bien-entendido-empieza-por-casa.php

Y te seguiré leyendo...

:-)

Jack Celliers dijo...

Curiosa y notoriamente tengo que coincidir otra vez.

Para quien viene desde la izquierda, les aseguro mis queridos feligreses, es realmente (pero realmente) una lucha a brazo partido cada vez que uno cuestiona el feminismo. En la izquierda es tabú / prohibido / cállese / machista-leninista hacer el mínimo llamado a la sensatez en este terreno.

El feminismo radical es muy atractivo sobre todo porque permite un tono rotundo y extremista diciendo fáciles disparates que no afectan a nadie mas que a los tipos normales que tienen terror de que se por tome por machistas. Los verdaderos trogloditas que golpean a las mujeres ni se enteran.

Pequeño post al respecto, que quizás no se comparta en su totalidad, pero habla del tema:

http://jugodeladrillo.blogspot.com/2005/10/haciendo-bifes-con-las-vacas-sagradas.html

Salud.